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martes, 3 de junio de 2014

Frutillas, una poderosa fuente natural de salud en la Oficina Publica Saludable

Frutillas, una poderosa fuente natural de salud

Pueden tomarse de postre, para merendar, en forma de licuado o como parte de guarniciones y ensaladas. Esta apreciada fruta tiene pocas calorías pero es muy rica en nutrientes. “En su composición encontramos mayoritariamente agua, seguida de hidratos de carbono (fructosa, glucosa y xilitol) y fibra”, señala Mónica Pérez García, dietista-nutricionista y enfermera de la Policlínica Axis de Badajoz. Entre las vitaminas que contienen las frutillas “la más abundante es la C, pero también son ricas en ácido fólico, vitamina E y betacarotenos, mientras que el potasio constituye el mineral mayoritario”, explica. La especialista indica que las frutillas tienen ácidos orgánicos como el salicílico, el málico y el oxálico, así como flavonoides (antocianinas), que son “pigmentos vegetales con una importante función antioxidante”. Del mismo modo, Pérez destaca el papel antioxidante que ejercen las frutillas en el organismo pues “bloquean o neutralizan el efecto de los radicales libres, responsables, entre otras causas, del envejecimiento, de enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer”. Dicho efecto antioxidante se debe a la composición de las frutillas y principalmente a su alto contenido en vitamina C. “Además, la vitamina C mejora la absorción del hierro de los alimentos, por lo que es útil en casos de anemia ferropénica”, subraya. Por su parte, el ácido fólico es “imprescindible para la división y proliferación celular y clave en la prevención de la espina bífida. Así, las mujeres en edad fértil y las embarazadas deben asegurar su ingesta”, precisa. Pérez comenta que, como las frutillas son ricas en fibra, mejoran el tránsito intestinal. Además, “su consumo permite que nos beneficiemos de otras funciones de la fibra, por ejemplo, el equilibrio de las cifras de colesterol y glucosa sanguínea o la prevención de algunos tipos de cáncer como el de colon”, recalca. Ricas en potasio y pobres en sodio, las frutillas “facilitan la diuresis y resultan beneficiosas en casos de hipertensión arterial, retención de líquidos, hiperuricemia o gota. Sin embargo, las personas con insuficiencia renal o cálculos renales de oxalato deberían evitar su consumo, ya que las frutillas contienen ácido oxálico”, aclara. Asimismo, la nutricionista explica que los salicilatos que contienen las frutillas podrían provocar urticaria en personas con alergia a la aspirina. En cambio, las personas con ciertas patologías oftalmológicas se pueden beneficiar del consumo de fresas. “Contiene pigmentos como la luteína y la zeaxantina, importantes para la salud ocular”.

Fuente:http://www.eldia.com.ar/edis/20140601/Frutillas-poderosa-fuente-natural-salud-revistadomingo6.htm
Pueden tomarse de postre, para merendar, en forma de licuado o como parte de guarniciones y ensaladas. Esta apreciada fruta tiene pocas calorías pero es muy rica en nutrientes. “En su composición encontramos mayoritariamente agua, seguida de hidratos de carbono (fructosa, glucosa y xilitol) y fibra”, señala Mónica Pérez García, dietista-nutricionista y enfermera de la Policlínica Axis de Badajoz. Entre las vitaminas que contienen las frutillas “la más abundante es la C, pero también son ricas en ácido fólico, vitamina E y betacarotenos, mientras que el potasio constituye el mineral mayoritario”, explica. La especialista indica que las frutillas tienen ácidos orgánicos como el salicílico, el málico y el oxálico, así como flavonoides (antocianinas), que son “pigmentos vegetales con una importante función antioxidante”. Del mismo modo, Pérez destaca el papel antioxidante que ejercen las frutillas en el organismo pues “bloquean o neutralizan el efecto de los radicales libres, responsables, entre otras causas, del envejecimiento, de enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer”. Dicho efecto antioxidante se debe a la composición de las frutillas y principalmente a su alto contenido en vitamina C. “Además, la vitamina C mejora la absorción del hierro de los alimentos, por lo que es útil en casos de anemia ferropénica”, subraya. Por su parte, el ácido fólico es “imprescindible para la división y proliferación celular y clave en la prevención de la espina bífida. Así, las mujeres en edad fértil y las embarazadas deben asegurar su ingesta”, precisa. Pérez comenta que, como las frutillas son ricas en fibra, mejoran el tránsito intestinal. Además, “su consumo permite que nos beneficiemos de otras funciones de la fibra, por ejemplo, el equilibrio de las cifras de colesterol y glucosa sanguínea o la prevención de algunos tipos de cáncer como el de colon”, recalca. Ricas en potasio y pobres en sodio, las frutillas “facilitan la diuresis y resultan beneficiosas en casos de hipertensión arterial, retención de líquidos, hiperuricemia o gota. Sin embargo, las personas con insuficiencia renal o cálculos renales de oxalato deberían evitar su consumo, ya que las frutillas contienen ácido oxálico”, aclara. Asimismo, la nutricionista explica que los salicilatos que contienen las frutillas podrían provocar urticaria en personas con alergia a la aspirina. En cambio, las personas con ciertas patologías oftalmológicas se pueden beneficiar del consumo de fresas. “Contiene pigmentos como la luteína y la zeaxantina, importantes para la salud ocular”.

Leer más en http://www.eldia.com.ar/edis/20140601/Frutillas-poderosa-fuente-natural-salud-revistadomingo6.htm
Pueden tomarse de postre, para merendar, en forma de licuado o como parte de guarniciones y ensaladas. Esta apreciada fruta tiene pocas calorías pero es muy rica en nutrientes. “En su composición encontramos mayoritariamente agua, seguida de hidratos de carbono (fructosa, glucosa y xilitol) y fibra”, señala Mónica Pérez García, dietista-nutricionista y enfermera de la Policlínica Axis de Badajoz. Entre las vitaminas que contienen las frutillas “la más abundante es la C, pero también son ricas en ácido fólico, vitamina E y betacarotenos, mientras que el potasio constituye el mineral mayoritario”, explica. La especialista indica que las frutillas tienen ácidos orgánicos como el salicílico, el málico y el oxálico, así como flavonoides (antocianinas), que son “pigmentos vegetales con una importante función antioxidante”. Del mismo modo, Pérez destaca el papel antioxidante que ejercen las frutillas en el organismo pues “bloquean o neutralizan el efecto de los radicales libres, responsables, entre otras causas, del envejecimiento, de enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer”. Dicho efecto antioxidante se debe a la composición de las frutillas y principalmente a su alto contenido en vitamina C. “Además, la vitamina C mejora la absorción del hierro de los alimentos, por lo que es útil en casos de anemia ferropénica”, subraya. Por su parte, el ácido fólico es “imprescindible para la división y proliferación celular y clave en la prevención de la espina bífida. Así, las mujeres en edad fértil y las embarazadas deben asegurar su ingesta”, precisa. Pérez comenta que, como las frutillas son ricas en fibra, mejoran el tránsito intestinal. Además, “su consumo permite que nos beneficiemos de otras funciones de la fibra, por ejemplo, el equilibrio de las cifras de colesterol y glucosa sanguínea o la prevención de algunos tipos de cáncer como el de colon”, recalca. Ricas en potasio y pobres en sodio, las frutillas “facilitan la diuresis y resultan beneficiosas en casos de hipertensión arterial, retención de líquidos, hiperuricemia o gota. Sin embargo, las personas con insuficiencia renal o cálculos renales de oxalato deberían evitar su consumo, ya que las frutillas contienen ácido oxálico”, aclara. Asimismo, la nutricionista explica que los salicilatos que contienen las frutillas podrían provocar urticaria en personas con alergia a la aspirina. En cambio, las personas con ciertas patologías oftalmológicas se pueden beneficiar del consumo de fresas. “Contiene pigmentos como la luteína y la zeaxantina, importantes para la salud ocular”.

Leer más en http://www.eldia.com.ar/edis/20140601/Frutillas-poderosa-fuente-natural-salud-revistadomingo6.htm
Pueden tomarse de postre, para merendar, en forma de licuado o como parte de guarniciones y ensaladas. Esta apreciada fruta tiene pocas calorías pero es muy rica en nutrientes. “En su composición encontramos mayoritariamente agua, seguida de hidratos de carbono (fructosa, glucosa y xilitol) y fibra”, señala Mónica Pérez García, dietista-nutricionista y enfermera de la Policlínica Axis de Badajoz. Entre las vitaminas que contienen las frutillas “la más abundante es la C, pero también son ricas en ácido fólico, vitamina E y betacarotenos, mientras que el potasio constituye el mineral mayoritario”, explica. La especialista indica que las frutillas tienen ácidos orgánicos como el salicílico, el málico y el oxálico, así como flavonoides (antocianinas), que son “pigmentos vegetales con una importante función antioxidante”. Del mismo modo, Pérez destaca el papel antioxidante que ejercen las frutillas en el organismo pues “bloquean o neutralizan el efecto de los radicales libres, responsables, entre otras causas, del envejecimiento, de enfermedades cardiovasculares y de algunos tipos de cáncer”. Dicho efecto antioxidante se debe a la composición de las frutillas y principalmente a su alto contenido en vitamina C. “Además, la vitamina C mejora la absorción del hierro de los alimentos, por lo que es útil en casos de anemia ferropénica”, subraya. Por su parte, el ácido fólico es “imprescindible para la división y proliferación celular y clave en la prevención de la espina bífida. Así, las mujeres en edad fértil y las embarazadas deben asegurar su ingesta”, precisa. Pérez comenta que, como las frutillas son ricas en fibra, mejoran el tránsito intestinal. Además, “su consumo permite que nos beneficiemos de otras funciones de la fibra, por ejemplo, el equilibrio de las cifras de colesterol y glucosa sanguínea o la prevención de algunos tipos de cáncer como el de colon”, recalca. Ricas en potasio y pobres en sodio, las frutillas “facilitan la diuresis y resultan beneficiosas en casos de hipertensión arterial, retención de líquidos, hiperuricemia o gota. Sin embargo, las personas con insuficiencia renal o cálculos renales de oxalato deberían evitar su consumo, ya que las frutillas contienen ácido oxálico”, aclara. Asimismo, la nutricionista explica que los salicilatos que contienen las frutillas podrían provocar urticaria en personas con alergia a la aspirina. En cambio, las personas con ciertas patologías oftalmológicas se pueden beneficiar del consumo de fresas. “Contiene pigmentos como la luteína y la zeaxantina, importantes para la salud ocular”.

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