viernes, 19 de octubre de 2012

4 mitos de la motivación laboral Y La oficina Publica Saludable

 4 mitos de la motivación laboral

El dinero no lo es todo en la vida ni el trabajo, y los trabajadores buscan otro tipo de mejoras; para retener a tu mejor talento, debes dar profanidad y calidad a tus estrategias de incentivos.

Por: Ivonne Vargas

 


CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — No es un secreto que la mayoría de los jefes se preguntan, actualmente, cómo motivar a sus trabajadores cuando la crisis se ha traducido en más carga de trabajo y recesión de puestos. El reto es claro: lograr la productividad deseada aún con un escenario laboral complejo, la pregunta es ¿cómo llegar a esa meta? Está garantizado que la motivación y el compromiso no son sólo cuestión de actitud. Para que un empleado cumpla con sus tareas, y decida agregarle un plus a su desempeño influye lo que viven dentro de su organización, en su propio departamento y en la relación con sus jefes, dice la psicóloga del trabajo por la UNAM, Mónica Vidal Vallejo
Si se ubica a una persona con alto potencial en un área donde no valoren sus capacidades ni se tomen en cuenta sus ideas, o pueda tomar decisiones, se desmotivará y frustrará rápidamente, señala un estudio realizado por la consultora Towers Perrin - ISR, en más de 18 países.
Y aunque pareciera que este concepto debe tener relevancia en las oficinas, la mayoría de las empresas en México no son capaces de incentivar a su gente; siete de cada 10 empleados se siente frustrado en el lugar de trabajo, mientras que cinco de cada 10 cree que su área no valora sus capacidades, de acuerdo con una investigación desarrollada por la consultora de recursos humanos, Hay Group.
A decir de Vidal Vallejo, tras la crisis los negocios no "pueden darse el lujo" de basar la actividad de motivar sólo en mejorar las condiciones económicas, para lograr un cambio de actitud en el empleado hay que pensar en generarles mejores condiciones en su entorno diario. "Motivar va más allá de subir tarifas salariales, requiere involucrarse".
Establecer un clima organizacional agradable, en el que la gente quiera desarrollarse y no salir "corriendo a buscar otro trabajo", dice Vallejo, implica empezar por buscar en cuestiones personales; acciones a través de las cuales el trabajador sienta que puede tener un mejor equilibrio entre lo laboral y lo personal.
Enseguida cuatro mitos que son comunes en la empresa respecto a este tema, toma nota:
1. Sólo el money funciona. Se piensa que una vez establecido el salario ya no es necesario valorar las necesidades extra-laborales, familiares y de calidad de vida del empleado. O bien, que es el único incentivo que mejora el desempeño laboral.
Realidad. Aunque el incremento salarial nunca está de más, no es el único factor que motiva. Puede despertar el interés del empleado por unos meses, pero una vez que la persona ajuste sus gastos a ese nuevo presupuesto necesitará otro tipo de gratificaciones.
Hay prestaciones que son muy importantes para el empleado y no requieren de un gran desembolso, como el reconocimiento personalizado e inmediato. Esto representa el llamado ‘salario emocional', que permite generar lealtad y compromiso. La ventaja más importante de estas acciones es propiciar trabajadores felices, menor rotación y disminución de la ansiedad y estrés en la persona.
Otra muestra de este tipo de reconocimiento es compensar a la persona por un logro obtenido a través de concesiones, tipo una tarde libre o disponibilidad de tiempo para tomar un curso.
2. Los problemas ‘solitos' salen. Sin importar la cantidad de empleados que se tenga los problemas entre estos se resuelven por arte de magia; podría pensar el jefe de la organización. Pero dejarlos pasar puede traer graves consecuencias.
Realidad. Las dificultades dentro de una empresa son inevitables y si no se resuelven a tiempo resulta contraproducente, porque repercute en la productividad y en el ambiente laboral. Generalmente, el área de Recursos Humanos es la responsable de conciliar e integrar en situaciones complicadas, sin embargo no todo se puede dejar a este departamento, es necesario que los jefes directos mantengan la comunicación con sus empleados y analicen todas las vertientes del problema para poder enfrentarlo y darle una solución.
3 Capacitar ¿para qué? Hay muchos jefes que consideran que invertir en un empleado, a través de cursos y otras herramientas, es una arma de ‘doble filo' porque una vez que la persona aprende todo lo necesario suele buscar otro trabajo y se va antes de retribuir esa capacitación.
Realidad. El proceso de actualizar al personal no puede sujetarse a esa visión. Tener a una empleado con mayores conocimientos siempre es una actividad positiva para el negocio. Primero porque es una herramienta que sirve para reforzar el desempeño de la persona y que ésta genere mejores resultados. Segundo, si alguien renuncia o lo ascienden de puesto puedes buscar un candidato interno, quien ya estará capacitado en las habilidades que el puesto requiere. Lo básico es diseñar capacitaciones con base en las necesidades de cada equipo de trabajo.
4. Los inteligentes no necesitan motivarse. Si los trabajadores entregan buenos resultados significa que están contentos en la empresa y que no hay que preocuparse por ellos, es mejor poner atención a quienes realmente necesitan ayuda para desarrollarse.
Realidad. El talento, entendido como personas que marcan la diferencia y suelen entregar bueno resultados es un recurso escaso que no debes descuidar, pues tiende a aburrirse y, con el paso del tiempo, deja de esforzarse o busca mejores oportunidades en otra empresa. Lo ideal es mantener una comunicación estrecha con esas personas y para incentivarlas se les puede ofrecer la oportunidad de participar en otros proyectos dentro del negocio.
Una clave en un plan de motivación es entender que las personas buscan en su lugar de trabajo cumplir con un deseo de superación y que sus esfuerzos sean reconocidos. Hacerles sentir que lo que hacen tiene sentido es una de las formas más rápidas de incentivar, puntualiza la psicóloga del trabajo.

Fuente: http://www.cnnexpansion.com/mi-carrera/2010/04/15/empleo-trabajo-nuevo-actitud-expansion

¡Sí, se puede! 10 frases motivadoras y la Oficina Publica Saludable

El sitio ivillage.com resumió las frases que los entrenadores top de Estados Unidos usan para mantener a sus equipos motivados. Cuando te sientas agotada y pienses que no podés seguir, acordate de estas palabras de aliento.
 
 “¡No seas el primero en abandonar!”
Eso grita Donald Hunter, instructor de fitness en Nueva York. “Es un reto personal conseguir que la gente supere sus obstáculos mentales”, dice. "La cabeza con frecuencia se agota antes que el cuerpo y, si uno empuja más allá de ese obstáculo, puede volverse más fuerte", asegura.

“Los resultados empiezan cuando termina tu zona de confort”
Con esa imagen mental, Liz Cort, fundadora de TeamFitMom.com, incentiva a sus clientes para que “aguanten” hasta que empiecen a quemar calorías (por ejemplo, 20 minutos después de empezar una actividad aeróbica como caminar, correr o andar en bicicleta). Como dice Donald Hunter, “el cuerpo debe tener la posibilidad de cambiar”.

“Dejá que la música te guíe”
Hay entrenadores que usan canciones populares para inspirar a la clase. Algunas de sus favoritas son “Let’s go!”, de Calvin Harris, “Gonna make you sweat”, de C & C Music Factory y “The sky’s the limit”, de Jason Derulo. Cuando llega la fatiga, “seguí la música y dejá que ella te transporte donde querés estar”, dice Lynn Anderson, creadora del método Aero boga.

“Lo peor ya pasó” 
“Esta frase hace que los alumnos sonrían y trabajen con más fuerza”, opina Lynn Anderson. “Les recuerdo que ellos ya hicieron la parte más dura: venir a clase. Ahora solo les queda una opción: pasar un buen rato”.

“Sos más fuerte de lo que pensás”
Jessica Smith, co-autora del libro “Thin in 10 weight loss plan” (Bajá de peso en un plan de 10 pasos), usa esta frase entre sus clientes para ayudarlos a auto superarse.

“Estamos juntos en esto”
Jessica Smith le recuerda a sus seguidores que ella está hacienda fuerza para que la balanza marque menos. “Quédense conmigo”, les pide. “Piensen en lo bien que nos vamos a sentir cuando hayamos terminado”, incentiva.

“¡Sí, yo puedo!”
En sus videos, la entrenadora Tamilee Webb le pide a los alumnos que griten frases de este tipo. "En las clases les recuerdo que un buen grito quema más calorías", dice ella. "Los mantiene comprometidos con el ejercicio y los ayuda a aumentar su energía", asegura.

“Si no cuesta, no sirve”
Podés escuchar a Amy Dixon gritar esta frase en “Motion Traxx”, sus audios para entrenamiento. “Le digo a mis alumnos que no les estoy pidiendo mucho”, dice, “solo les estoy pidiendo todo”.

“Vos sabés cómo se sienten 5 kilos de más”
Liz Cort hace que durante los entrenamientos sus clientes usen un chaleco que pesa 5 kilos. Dice que ese equipamiento extra "los mantiene motivados para trabajar duro y alimentarse mejor".

“No ejercites más, ejercitá mejor”
Concentrate en tu núcleo. Contraé tu vientre. Involucrá a los abdominales. "Trabajar más profundo" es la clave de Lara Hudson, entrenadora de Pilates. Asegura que, de esa forma, se puede fortalecer la parte central del cuerpo, que es fundamental para la práctica de este método.

Fuente: http://www.entremujeres.com/vida-sana/fitness/fitness-personal_trainer-adelgazar-ejercicio-deporte-motivacion-gimnasio-bajar_de_peso_0_793120775.html

lunes, 15 de octubre de 2012

Jardines verticales: el verde toma el vuelo y la Oficina Publica Saludable tambien

Jardines verticales: el verde toma el vuelo

Las paredes vivas se multiplican en las principales ciudades del mundo, aportando arte y una bocanada de aire fresco a la arquitectura
Por Inés Pujana  | 
 
Más de una vez los jardines verticales sorprenden al transeúnte desprevenido, que un buen día levanta la vista de las baldosas y el asfalto, se encuentra con una postal poco común: el lateral de un edificio, que se suponía sólido y monocromático, de golpe ha tomado un aspecto mullido y fresco, muy fresco. Lo rodea un edredón de plantas que se sostienen vaya uno a saber de dónde, y que sin lugar a dudas le cambian la cara a la fachada.
Pero, ¿qué son estos jardines? Paredes de cultivo que aprovechan al máximo el espacio, aportándole una gran cuota de verde a nuestras grises ciudades. En muchos casos son jardines hidropónicos, ya que las plantas reciben los nutrientes a través de sales agregadas al agua de riego. A veces se incorporan bacterias que ayudan a las plantas a metabolizar impurezas o periódicas dosis de químicos para controlar plagas y hongos. Se sostienen por medio de estructuras metálicas o de madera y paredes de fibra de vidrio que en el medio contienen algún tipo de sustrato (como fibra de coco o lana de roca) para que las plantas tengan dónde enraizar. Los muros se ubican estratégicamente a unos centímetros de las paredes, así éstas no se humedecen y las especies puedan respirar. Algunas estructuras, incluso, incorporan sistemas de circulación de aire.
Todo tipo de plantas puede vivir alegremente de esta forma, convirtiendo al concreto en estructuras vivas, que mutan mes a mes. Las especies deben elegirse según el clima del lugar. "En Buenos Aires, por ejemplo, las que más se usan para jardines verticales de interior son helechos, philodendron cingulum, bromelias, spathiphyllum, costillas de Adán, begonias y dracenas. Para exterior, suculentas, crasas, kalanchoes, echeverrías, durantas, cañas enanas, geranios y malvones", cuenta Julian Poggio, socio fundador de GWall (http://www.gwall.com.ar), empresa especializada en la construcción de este tipo de muros. Por su parte, el ingeniero agrónomo Eduardo Barak (http://www.jardin-vertical.com.ar/es) opina: "En realidad, la idea es que el jardín vertical esté siempre cubierto. Por eso lo más habitual es que se usen rastreras, trepadoras, plantas bien frondosas."
 
En túneles, también. Pont Max Juvenal, en Aix-en- Provence, Francia. 
Para encontrar ejemplos "naturales" sólo hay que pensar en algún acantilado o barranco lleno de plantas. El hombre, como siempre, no hace más que reproducir lo que la madre naturaleza sabiamente enseña, ayudado por la gran variedad de tecnologías y materiales que existen. Muchos de estos trabajos pueden considerarse verdaderas obras de arte eco. Además, tienen múltiples beneficios: permiten aprovechar el espacio y aportarle una buena cuota de verde a los edificios (refrescando consiguientemente las paredes y el interior), además de que economizan el agua: ésta, al circular por dentro de las paredes, se evapora menos que cuando se riega horizontalmente.
La mente brillante que empezó a pensar en este tipo de jardines es Patrick Blanc (ver nota aparte), un excéntrico francés que creó el sistema para realizarlos y luego lo patentó con su nombre. Patrick (69) es doctor en botánica y con sus técnicas revolucionó una buena parte de la arquitectura y el paisajismo. Hay obras suyas por todo el mundo: Francia, India, Japón, Estados Unidos y Tailandia. En su país fue condecorado Caballero de la Orden de las Artes y recibió una medalla de oro de la Academia de Arquitectura. Su obra surgió de la observación de la flora del sotobosque tropical, y el primer lugar en donde aplicó toda su creatividad fue su propia casa.
Hoy por hoy existe una gran variedad de sistemas de jardinería vertical, dependiendo del lugar donde se los quiera instalar, del tipo de plantas que se prefieran, del espacio y, obviamente, del presupuesto disponible. "Los jardines verticales están creciendo muchísimo -cuenta Barak-; cada vez hay más gente haciéndolos. Tiene que ver con el crecimiento de la cultura ecológica: mucha gente piensa que es importante invertir en lo verde. Creo que es algo que va a seguir por mucho tiempo, al igual que los techos verdes, sobre todo porque los espacios son cada vez más chicos en las ciudades."
 
Paredes vivas. Arr.,Museo Quai Branly de París, del arq. Jean Nouvel. 
Al instalar muros verticales, sean de interior o exterior, se debe tener siempre la mirada puesta en el largo plazo. Por su compleja ubicación y por la extensión del lugar donde son colocados, las plantas no deberían volver a ser intervenidas; razón de más para que sean longevas y toleren medianamente bien las condiciones adversas. Los muros deben ser "autónomos". Esto no significa que no reciban cuidados periódicamente, aunque los mismos sean muchísimo más espaciados que los que recibiría una planta cultivada horizontalmente de acuerdo a un método tradicional. En el caso particular de GWall, ellos hacen mantenimiento una vez al mes, para ver los niveles de fertilizante y realizar podas y reposiciones.
¿Otras variantes? Los jardines verticales de trepadoras, que crecen a través de estructuras colocadas alrededor de los edificios. O los jardines verticales con sistemas de plug in, que no son otra cosa que la ubicación de macetas sobre estructuras elevadas. Su mayor ventaja es que si una planta muere, se la reemplaza fácilmente. Pero, como llevan un sustrato convencional, por ejemplo compost, resultan muy pesados y peligrosos para ser instalados a grandes alturas.
 
Caixa Forum de Madrid, arq. Herzog & Meuron. 
Los jardines verticales vinieron para quedarse: en las principales capitales se promueve este tipo de arquitectura verde en edificios, puentes y autopistas. El resultado son ciudades más lindas, que no sólo transmiten una idea de sustentabilidad y cuidado del ambiente, sino que además son un descanso para la vista.

¿Y si los hacemos en casa?

Sin incurrir en sistemas que requieran un mayor grado de tecnicismo, cualquier persona puede hacer un jardín vertical, siempre y cuando, como bien lo indica el término, se cultive hacia arriba. Más allá de colgar macetas una sobre la otra en paredes o enrejados, existen cientos de opciones, muchas de las cuales incluyen el reciclaje de elementos cotidianos. Lo mejor es usar herbáceas, como algunas especias para la cocina, que no lignifican ni alcanzan un gran porte: salvia, orégano, menta peperina, albahaca y ciboulette. El sustrato debe ser liviano para no sobrecargar la estructura, por lo que una buena mezcla de compost con perlita (para airear la tierra y sacarle peso) debería bastar. Algunas opciones:

  • Lo más fácil y práctico es conseguir las estructuras colgantes especiales que se venden en la mayoría de los viveros. Muchas están hechas de PVC reciclado y consisten en contenedores medianos o pequeños, con aberturas laterales por donde sale la planta.

  • Reciclar los típicos organizadores para el baño que se cuelgan de las paredes para tener a mano el champú. Dentro pueden colocarse macetas pequeñas de plástico, o incluso potes reciclados de yogures o quesos crema pintados a mano (siempre con perforaciones para que drene el exceso de agua). Quedan muy bien.

  • Una opción divertida: reciclar zapateras y organizadores colgantes para el placard. Se llenan con sustrato y funcionan como una suerte de bolsillos desde donde asoman las plantas. Si no son de tela y no permiten que el agua filtre, está bueno hacerles algún tipo de agujerito, con cuidado de no romperlos.
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1511938-jardines-verticales-el-verde-toma-el-vuelo

miércoles, 3 de octubre de 2012

Sufrimiento y placer en el trabajo: a la luz de la Psicopatología y la Psicodinámica del trabajo - Seminario Internacional


La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata y El
Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires con la colaboración del
Centro de Estudios e Investigaciones Laborales del CONICET, invitan al
Seminario Internacional.
Sufrimiento y placer en el trabajo: a la luz de la Psicopatología y la
Psicodinámica del trabajo

A cargo de nuestro profesor invitado: Cristophe Dejours
El mismo tendrá lugar entre los días 29 y 30 de Octubre de 2012, en el Aula
Magna del Colegio Nacional Rafael Hernández de la Universidad Nacional de
La Plata sito en la calle 1 entre 49 y 50, de la ciudad de La Plata. Y el día 31
de Octubre en el Salón Dorado de la Municipalidad de la Ciudad de La Plata,
sito en la calle 12 entre 51 y 53, en el horario de 15 a 18 horas.
La actividad, de carácter libre y gratuita está destinada a Psicólogos,
Licenciados en Psicología, Relaciones laborales, Investigadores , sindicatos y
otras carreras de grado y posgrado vinculadas a las ciencias sociales. Los
cupos son limitados, y se asignarán por orden de inscripción.
Se otorgarán certificados de asistencia.
La acreditación es a las 14 horas.
Para reservar su lugar complete los datos por correo electrónico al mail:
dejoursposgrado@psico.unlp.edu.ar
TELÉFONOS: (0221) 482-4415 | 482-5931 | 482-8457 | 483-3933 |
483-4601 | 483-4871 INTERNO 112. Secretaría de Posgrado.

Fuente:http://www.psico.unlp.edu.ar/