" Si el ambiente se ha tornado insalubre para la vida deberiamos considerar modificarlo y no potenciar al sujeto para que lo soporte al limite " - El motivo del Blog es que puedas operar algunos cambios en tu "Oficina Publica" que ayuden a mejorar tu entorno laboral,contribuyendo de modo eficiente a colaborar en la mejora de las Condiciones y Medio-ambiente de Trabajo(CYMAT)-(Gestionando de Modo Eficiente la Salud y la Seguridad en el Trabajo).
Escrito por
brenda scottsdale
|
Traducido por daniel cardona
Aunque por lo
general es cruel y dañino, casi todos usan el chisme. La gente utiliza
chismes, de acuerdo al psicólogo Nigel Nicholson, para ganar
popularidad, ejercer control sobre otros, o para vengarse. El primer
paso para luchar contra el chisme es trabajar para que no te afecte.
Mientras más alta sea tu autoestima, menos te afectarán los chismes.
1
Utiliza auto-charlas positivas. Cuando
descubras que un rumor negativo está circulando sobre ti, es fácil
perder el control y empezar a tener pensamientos negativos sobre ti
mismo. Es importante calmarse durante estas ocasiones. Cuando tengas un
pensamiento negativo, practica negarlo diciendo "deténte" en tu cabeza.
Inmediatamente, cambia tus pensamientos a todas las cosas positivas
sobre ti que son ciertas. Haz que estos pensamientos sean muy
detallados.
2
Examina tus relaciones actuales. No
puedes controlar a otras personas, sólo a ti mismo. Tristemente, algo
del chisme tiene una base cierta. Si el chisme es que has estado en las
drogas, por ejemplo, y no estás teniendo comportamientos negativos, tal
vez estás saliendo con gente que sí usa drogas. Es mejor romper las
ataduras y quitar el combustible que alimenta los fuegos del chisme.
3
Piensa en el futuro. El chisme soplará
si hay una tormenta. Preocúpate con pensamientos sobre qué tan exitoso
serás en el futuro. Haz que estas fantasías parezcan muy reales
incorporando todos tus sentidos.
4
Ponte algunas metas y trabaja hacia
ellas. Distraerte construyendo una reputación buena te ayudará a
sentirte mejor. Pronto, la gente hablará chismes sobre tus
comportamientos buenos y la charla negativa se reducirá.
5
Ignora a los chismosos. Cualquier
respuesta solo incitará a una situación negativa. Es posible que estén
hablando chismes para molestarte. Nunca dejes que vean comportamientos
que te molesten. Mantén tu cabeza alta y no aceptes degradarte al
bajarte a su nivel. Siéntete mejor ya que eres mejor que ellos.
Alcanza tus objetivos de ejercicios a largo plazo haciendo ajustos pequeños en tu vida.
Al elegir agua en lugar de gaseosas, estarás cortando cientos de calorías excesivas de tu dieta.
Jupiterimages/Goodshoot/Getty Images
Cuando estableces y cumples cambios pequeños y
tangibles, obtienes una inmediata sensación de gratificación y una
automotivación.
— Ellie Krieger, dietóloga registrada y autora de "Small Changes, Big Results: A 12-Week Action Plan to a Better Life".
Deja el pavo frío. Corre una maratón. Corta la ingesta de
hidratos de carbono. Probablemente creas que estos cambios drásticos son
las únicas formas de alcanzar tus objetivos, pero no es así. "Cuando
los cambios son muy grandes, pueden ser muy abrumadores", dijo la
dietóloga registrada Ellie Krieger, autora de "Small Changes, Big
Results: A 12-Week Action Plan to a Better Life" (Pequeños cambios,
grandes resultados: un plan de acción de 12 semanas para una vida
mejor). "Las personas no quieren comenzar o no quiere saber dónde
comenzar y, por lo tanto, no lo hacen". Pequeños cambios en el estilo de
vida son más fáciles de hacer y mantener. Cuando el cambio es exitoso,
se sienten más atraídos para seguir los nuevos hábitos y esto puede
llevar a un aumento de la autoconfianza. "La mayoría de los objetivos o
cambios más exitosos son cosas que literalmente puedes comprobar y decir
'Yo hice esto'", dice Krieger. "Si dices 'Voy a alimentarme mejor' tú
puedes seguir o tomar el objetivo. Pero cuando estableces el
cumplimiento de un cambio pequeño y tangible, inmediatamente sientes
gratificación y una automotivación". Por lo tanto, ya sea que quieras
mejorar tus finanzas, salud, ejercicio o relaciones, concéntrate en
pequeños objetivos alcanzables que te llevarán al éxito.
Frena antes de estar lleno
“En una escala de 1 a 10, con 1 famélico y 10
llenos el día de Acción de Gracias, deja de comer cuando estés entre 5 y
6”, afirma Krieger.
Para estar satisfecho sin llegar a estar relleno, dale a los bocadillos o comida una atención indivisa. Así llamada, “la alimentación consciente” significa no comer frente al televisor o cualquier otra actividad que podría distraerte de la comida.
Toma pequeños bocados. Mastica lentamente.
Huele tu comida. Concéntrate en la textura y el sabor. Después de varios
bocados o una porción, pregúntate si quieres más o si estás satisfecho.
Usar platos y recipientes más pequeños también puede ayudar.
En un estudio de la Universidad de Cornell,
publicado en septiembre de 2006 en la edición de American Journal of
Preventative Medicine, 85 expertos en nutrición recibieron un recipiente
grande o pequeño de helado. Los participantes con los recipientes más
grandes se sirvieron ellos mismos y comieron el 31 por ciento más de
calorías que los que tenían un recipiente más pequeño.
Según Brian Wansink, director del laboratorio
Cornell Food and Brand Lab, y autor principal del estudio, las personas
tienden a servirse el 22 por ciento de menos calorías si usan un plato
de 10 pulgadas (25,40 cm) en lugar de uno de 12 pulgadas (30,48 cm).
“La mitad del plato de la cena deberá ser de
vegetales y frutas”, dice Elisa Zied, dietóloga registrada y autora de
“Nutrition at your fingertips” (Nutrición en tus manos). De esta forma
te llenarás con frutas y verduras en lugar de alimentos altos en
calorías.
Confunde a tus músculos
Cuando se trata de construir músculos,
algunos ajustes a tu rutina de ejercicio puede ser todo lo que necesitas
para cambiar tu cuerpo.
"No necesariamente tienes que cambiar todo
el entrenamiento, solo deberás cambiar cómo llevarlo a cabo", dice Jeff
Plasschart, un fisiólogo del ejercicio en la Universidad de Florida.
Algunos cambios simples son hacer un
ejercicio de forma bilateral (trabajar com ambas extremidades), agregar
equilibrio, cambiar el modo de ejercicio (de máquina a libre de peso), y
agrupar múltiples ejercicios en un movimiento. Ajustar tu agarre para ayudar a lograr más repeticiones. Plasschaert sugiere agregar variaciones a estos ejercicios básicos para darles un giro a tu entrenamiento.
Estocada: agrega un giro o rotación; haz
estocadas en una superficie inestable (algo relleno con aire o sobre una
pelota); haz estocadas con rotación usando bandas.
Giro de bíceps: haz giros con tus manos con
la palma hacia abajo y hacia arriba; usa bandas o máquinas de cable;
ponte de pie es una sola pierna para trabajar el equilibrio; incorpora
una estocada con el giro de bíceps.
Extensiones de tríceps: cambia entre las
manos con las palmas hacia arriba y hacia abajo; con los codos sobre una
bola de estabilización y trazando el alfabeto con tus codos.
Flexiones: varía el ancho de las manos;
colócalas en una superficie inestable; coloca una banda alrededor de tus
codos; coloca un brazo en la parte superior de una pelota medicinal.
Toma un baño relajante
Si no puedes conciliar el sueño durante la
noche, los expertos del sueño de la Universidad de Harvard sugieren
establecer una rutina tranquilizadora previa al sueño. Lee un libro,
practica ejercicios de relajación o toma un baño (el aumento y la
disminución de la temperatura corporal induce a la somnolencia). Mantén
tu habitación ligeramente fresca y evita el reflejo de tu computadora a
la noche.
Después de todo, dormir es importante para tu
bienestar así como tu cintura. Un estudio presentado en la reunión de
2011 de las Sociedades de Profesionales Asociados del Sueño mostró que
no conseguir el suficiente sueño puede hacer que la comida chatarra sea
más tentadora. Los investigadores afirman que la somnolencia durante el
día puede perjudicar el control inhibitorio del cerebro cuando estás
viendo comida tentadora, alta en calorías.
Báñate con tus ojos cerrados
Según el Instituto Frankin, bloquear o
combinar uno o más de tus sentidos, como bañarte con los ojos cerrados o
comer con los ojos vendados, puede mejorar tu memoria y tus ejercicios mentales.
Cuando usas tus sentidos en formas
inesperadas, estás estimulando a las células nerviosas del cerebro para
activar sus vías y circuitos.
Escucha
la lluvia y toca tus dedos, huele flores mientras escuchas música.
Cierra tus ojos cuando compres productos frescos y recuéstate sobre tu
razonamiento espacial y siente el olor y la textura.
Come más, bebe menos
Ya se trate de una lata de gaseosa de 140
calorías o una leche de soja de 190 calorías, "el líquido agrega
calorías", según Zeid.
Limita las bebidas que agregar a tu ingesta
de calorías diarias al mínimo para que te sientas satisfecho. Aunque es
baja en calorías, la gaseosa liviana no es la solución.
Los investigadores del Centro de Ciencias de
la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio informaron que beber
gaseosa dietética está asociada a una cintura más grande. Un segundo
estudio encontró que el aspartame (un edulcorante artificial en las
gaseosas dietéticas) elevaron los niveles de azúcar en sangre en
ratones.
Elige el agua, el café o el té sin azúcar, o
haz bebidas con agua y fruta fresca: mezcla 2 tazas de agua y 1 taza de
pelón y vierte hielo.
Acelera tu entrenamiento
Quemar grasa, construir masa muscular,
endurecer la cola y mejorar tu salud cardiovascular en un período corto
de tiempo es posible cuando se realizan intervalos de ejercicios, o ráfagas cortas de ejercicios de alta intensidad, sostiene Jeff Plasschaert, un fisiólogo en ejercicio en la Universidad de Florida.
Una forma efectiva de incorporar intervalos de entrenamiento es hacer parte del mismo como un circuito, como una serie de 6 ejercicios
completados para un minuto con 30 segundos de descanso entre cada serie
y repitiéndolas 3 veces para un ejercicio de 30 minutos. Asegúrate de
incluir una rutina de pre calientamiento y enfriamiento.
Según Plasschaert, "Si sabes cuánto tiempo tienes que ejercitar, entonces puedes elegir una serie de ejercicios y repetirlos durante la duración establecida".
Las bases éticas del acto educativo.
Comentario del film Los Coristas
por Ormart,
ElizabethTítulo original:Les
Choristes
Christophe Barratier / Francia - Suiza - Alemania /
2004
“El niño no es una botella que hay que llenar sino un fuego que es preciso
encender”
Montaigne Introducción
En Les Choristes (2004) de Christophe Barratier la trama se desarrolla
en Francia, en el año 1949, en un "orfanato - reformatorio" de la posguerra. Los
alumnos, que tienen entre 8 y 13 años, concurren echados de otros
establecimientos de enseñanza, se encuentran en el límite del sistema
educativo. Los Coristas está basada en un hecho real ocurrido inmediatamente
después de la II Guerra Mundial, en que un maestro se empeña en crear un coro en
un internado para niños abandonados o con problemas de conducta.
Clément Mathieu (Gérard Jugnot) es un profesor de música desempleado, que ha
sido contratado como preceptor y maestro en un instituto correccional de
menores, donde a través de ineficaces y represivas políticas, su director Rachin
(Francois Berléand) intenta con dificultad mantener disciplinados a estos
"alumnos problema".
La película nos ofrece el relato del educador, sus objetivos, sus propósitos,
sus miedos y ansiedades. Pero nada nos dice de la perspectiva de los niños. Hace
muchos años leí un libro de Peter Høeg, un escritor danés, que nos cuenta la
perspectiva de tres niños -Peter, Katarina y August- encerrados en un
reformatorio. Creo que ambos textos podrían ser leídos de manera complementaria.
Los invito en este escrito a la suplementación del film con el texto literario,
para escuchar las voces, no sólo del maestro sino también de los alumnos. Las bases éticas de la enseñanza
A Mathieu lo sorprende la precaria realidad del colegio, y los crudos métodos
utilizados por el director en su intento de imponer disciplina y a su vez, esto
despierta en él mucho desconcierto, temor ante lo desconocido, la sensación
ambivalente de miedo y compasión frente a los chicos.
Los niños del reformatorio también sienten miedo, pero un temor más visceral
que el de Mathieu. Un miedo que se sustancializaba en la marca de la
humillación. “Biehl había dicho que la escuela, en la medida de lo posible, respetaba
la prohibición de los castigos corporales que en general regía en la escuela
pública danesa, pero su experiencia le había demostrado que nunca había sido
perjudicial para nadie recibir un cachete de vez en cuando.
Sus palabras fueron profundas, todo el mundo se quedó tranquilo y satisfecho.
Al fin y al cabo, él era un hombre con experiencia, pues había azotado a los
niños durante los últimos cuarenta años.
Al mismo tiempo no faltaba a la verdad. Lo importante no es el golpe, sino
todo lo que lo envolvía; lo que ocurría poco antes y poco después de él. Pero
que, como ya hemos dicho, normalmente no se veía, al menos no se veía a simple
vista, puesto que duraba muy poco tiempo. Y, sin embargo, duraba mucho tiempo
después. Para definir este breve pero profundo efecto, ella propuso la palabra
“humillación” y yo la acepté.”
El principio que rige las directivas de Rachin es “la regla de acción y
reacción” que consiste en imponer un castigo a la conducta indeseada. Algo así,
como la ley del Talión del “ojo por ojo” pero amparada bajo la figura de la
imposición de disciplina. Es interesante constatar que el lenguaje crea la
realidad a la que alude. Cuando el director se refiere al acto de un niño que
ataca al anciano portero del lugar, lo califica como “un acto de venganza”. Sin
embargo, dicho acto no es más que el resultado de haber aprendido la regla de
“acción y reacción”. La conducta vengativa es equivalente a esta regla. Pero se
nombra de otro modo, pasando a constituir un acto indisciplinario.
Mientras que la regla de acción y reacción constituye un principio
pedagógico, la venganza es un acto vandálico. El director Rachin, no comprende
que cuando los niños hayan aprendido la regla de acción y reacción cabalmente, y
la apliquen, se desatará una batalla entre los adultos y los niños. En donde a
un acto indisciplinado, le seguirá un castigo y al castigo una venganza, y a
ésta la reacción en una escala de violencia sin fin. Sin embargo, no es
innecesario señalar aquí, que el castigo del adulto no es equivalente a la
venganza infantil. Ya que en la primera, el adulto es responsable y se encuentra
en una situación de asimetría y poder en relación con los niños, mientras que
las acciones infantiles de venganza son efectos de aprendizaje de las conductas
agresivas propuestas por los adultos.
En la novela Los fronterizos, Høeg nos relata los efectos que los
golpes correctivos de Biehl , el director del internado, tenían sobre el
protagonista y qué aprendía de ellos. “Cuando Biehl le pegaba a uno, con dureza y, a la vez, de forma calculada
y desprovista de sentimientos, se producía un alto apenas apreciable […] lo que
nosotros habíamos adquirido era una sensibilidad enfermizamente desarrollada
hacia los espacios mínimos de tiempo. Era entonces cuando uno advertía las
infinitas y complejas señales de poder contenidas en aquel instante y se daba
cuenta que, en todos los que se manifestaban, se depositaba una marca fina y
eterna de miedo, y que todo tenía que ver con el aprendizaje del tiempo”
El miedo de este niño, frente al poder del adulto, deja una huella indeleble
incomparable con el miedo de Mathieu a las acciones vandálicas de los
internados. El miedo infantil funda una temporalidad eterna en la que el sujeto
se diluye. El temor frente al poder del adulto funda una temporalidad salida del
tiempo. Una eternidad de castigo. En la que sólo se aprende el temor, el
desvalimiento, la dependencia absoluta al poder ilimitado del adulto. En la que
sólo se aprende la “humillación”. Una marca que se lleva de por vida.
Frente a cualquier hecho que rompe las reglas del internado Rachin, llama a
“asamblea”. Dicha institución no tiene un carácter democrático en la toma de
decisiones, tal como históricamente se la ha conocido, sino que es el
subterfugio del que se sirve el director para juntar a los alumnos e instarlos a
mencionar al culpable [1].
El mismo Mathieu se sorprende de que el director inicie a los niños en la
práctica de la delación Esta práctica, valorada y fomentada por el director,
constituye un indicador presente en los sistemas totalitarios. Todo aquello que
se opone a las reglas instituidas es leído como un acto reaccionario y la
exigencia de delación asegura la voluntad del delator de acatamiento de las
reglas. “Cada mañana, a una hora determinada, nos hacían entrar en el aula magna:
doscientos cuarenta seres humanos acompañados por veintiséis maestros y Biehl,
tras lo cual se cerraban las puertas, y entonces sabíamos que a partir de ese
momento y durante un cuarto de hora había que permanecer en un silencio
sepulcral.
Se trataba de una imposición absoluta y por esta razón reinaba una gran
tensión en la estancia. Como si la norma, al abarcarlo todo y no tolerar ninguna
desviación, reclamara su propia transgresión. Como si la tensión en la estancia
fuera parte de su objetivo.
A lo largo de una serie de años había quedado demostrado que era imposible
conseguir que la prohibición se observase totalmente. Sin embargo, los pocos
quebrantamientos ocurridos habían servido para sancionar y reforzar la
norma.”
El primer encuentro del Sr Mathieu con los niños nos muestra la modalidad de
acercamiento que él propicia con los alumnos. Les pide que saquen una hoja y
escriban su nombre y sus sueños. Y les dice “quiero conocerlos”. Estas palabras
unidas a las actitudes que él tiene para con los niños, encaminan al espectador
en el descubrimiento de una nueva concepción antropológica alentada por el
maestro y opuesta al modelo propiciado por el director.
El director parte de la idea de que esos niños son causas perdidas, que todos
son descartables, que nada bueno puede esperarse de ellos. Consecuentemente, el
ambiente de aprendizaje está desprovisto de cualquier estímulo. Se busca
corregir al que se equivoca, desde la expectativa de que todos fallarán en algún
momento. Es una concepción que considera que los seres humanos son malos, o al
menos estos niños descartados del sistema, y que hay que encausarlos,
enderezarlos. Pero finalmente, es una cosmovisión fatalista, pues nada cambiará
para estos chicos, ellos ya están perdidos, ya están en los márgenes de toda
posibilidad. Esta concepción fatalista, se encuentra lamentablemente, instalada
en muchos docentes en la actualidad. De ellos escuchamos frases, que con algunas
variantes apuntan a lo mismo, tales como: “de ellos, pobrecitos, nada se puede
esperar”; “del contexto del que provienen ya todo está perdido”;” la escuela
sólo sirve para darles de comer y cubrir las necesidades básicas”, etc.
La concepción fatalista del director clausura el futuro como posibilidad de
cambio para el niño y lo tiñe de la expectativa angustiada de esperar siempre lo
peor. “Ella, es decir, la niña, piensa muy poco en el pasado, y apenas en el
futuro, toda su atención está puesta en el espacio y en las personas que en
aquel momento la rodean. Esto hace que te mires a ti mismo. […]
Si uno tiene demasiado miedo al futuro o si los pensamientos de uno se
arrastran inevitablemente hacia las catástrofes que, de todos modos ya pasaron,
uno se consume y pierde las fuerzas”.
"Cuando uno se cría en un mundo que sólo permite y recompensa un tipo de
recuerdo, este mundo está oprimiendo la naturaleza de uno. Entonces, uno es
presionado lentamente hacia el borde del abismo"
¿Qué expectativas puede tener un niño ante la humillación constante del
adulto? ¿Qué futuro puede avizorar cuando el presente está teñido del
sentimiento de minusvalía y del miedo al castigo? El mensaje de humillación por
parte del adulto funciona como una profecía de autocumplimiento.
El supuesto antropológico que alienta a Mathieu, se encuentra en las
antípodas del determinismo del director. Pedirles su nombre y sus expectativas,
ya es una apuesta al futuro de estos niños. Cuando les pide que vuelquen en un
papel su nombre y sus sueños, coloca frente a sus ojos la afirmación de su
propia identidad. Ellos son un ser-para-la–vida. Su mismidad está aliada a un
futuro soñado, anhelado. Con su pedido Mathieu interroga la certeza instalada
por el director: “¿esos niños son causas perdidas?” Esta pregunta es la base
desde la que parte el proyecto del coro. Solamente, desde una concepción
esperanzada puede partir la idea de darles a esos niños un espacio en el que
escuchar sus propias voces. Abriendo el horizonte, que parecía clausurado por el
particularismo de Rachin, hacia nuevas experiencias educativas más ligadas a la
formación de seres humanos que a la concepción correccional.
Este acto de donación de un futuro es el que define al buen educador como un
creador de posibilidades. La ética del educador se pone en juego cuando abre las
puertas al futuro de sus alumnos a partir de un acto fundacional de
confianza. Más allá del disciplinamiento
Existen en la actualidad numerosos proyectos de enseñar a través de la
música. La música para Mathieu se volvió una herramienta para que los alumnos
aprendieran el valor de su propia voz, la importancia de escuchar al otro, el
trabajo en equipo y el reconocimiento que viene del otro por la propia
producción. Todo esto tuvo como efecto concomitante el mejoramiento de la
disciplina, pero no era la finalidad inicial del educador.
El pasado 2010, tuve el placer de participar en la apertura del Congreso
Internacional de Psicología Social de la liberación en Venezuela. En el acto
inaugural, luego de unas palabras de bienvenida se nos invitó a escuchar una
orquesta de mujeres reas. Las prisioneras, acompañadas de una guardia policial
presentaron durante una hora un repertorio de música clásica y popular. El
público agradecido las aplaudió de pie un buen rato. ¿Qué efectos subjetivos
tiene para una persona privada de la libertad tener el reconocimiento de
investigadores y académicos? ¿Constituye ésta una práctica de aprendizaje en si
misma? Según los presentadores del programa, el efecto en la población
carcelaria era sumamente positivo ya que de las presas que ingresaban al
programa de música y luego quedaban libres no habían reincidido en el delito. Y
el programa continuaba fuera de la cárcel. Este programa había comenzado con
niños de poblaciones marginales y a raíz de los efectos positivos en la
población se había aplicado en la cárcel.
Una experiencia similar se realizó en Colombia. “A raíz de toda la violencia
que existe en Medellín, sobre todo la que se vivió después de la era del
narcotráfico, hemos tratado de darle a los estudiantes un ambiente que propicie
espacios para el aprovechamiento del tiempo libre, a través de la música”,
fueron las palabras de Consuelo Montoya Herrera, docente de música y líder del
grupo musical de las Instituciones Educativas Santa Rosa de Lima y Concejo de
Medellín en la Comuna 13.
Estas experiencias suponen el tratamiento de la violencia, la agresión y la
indisciplina. Esta energía pulsional agresiva es sublimada a partir de una
actividad socialmente aceptada, que constituye para los sujetos participantes
una práctica de autovaloración personal. Buscar las formas siempre renovadas de
darles a los alumnos la posibilidad de un proyecto futuro, desde el acto
inaugural de confianza en cada uno, es quizás la tarea más importante que tiene
el educador por delante. Esta práctica supone un primer aprendizaje para el
niño, el del propio valor. Sobre él se pueden fundar todos los otros
aprendizajes posteriores. Bibliografía
Blog de noticias de los colegios de Medellín. En línea: http://www.noticiascolegios.com/201...
Høeg, P. (1993) Los fronterizos. Barcelona: Tusquets.
Ormart, E. (2008) Conductismo y apropiación: un sujeto supuesto al
aprendizaje. En Revista aesthethika del DEPARTAMENTO DE ÉTICA, POLÍTICA Y
TECNOLOGÍA • INSTITUTO DE INVESTIGACIONES • FACULTAD DE PSICOLOGÍA • UNIVERSIDAD
DE BUENOS AIRES. Vol. 4, (1), junio 2008
Ormart, E. (2009) Enseñar ética y derechos humanos a los más chicos. Buenos
Aires: Dynamo.
Savater, F. (1997) El valor de educar. Buenos Aires: Ariel. NOTAS
[1]
Actualmente, existen modalidades de delación que se cubren del ropaje
democrático como la práctica alentada en la Ciudad de Buenos Aires en la que los
“buenos ciudadanos” sacan fotos de sus vecinos y las envían a las autoridades.
No es el objetivo de este artículo extendernos en estas prácticas pero es un
punto interesante a dejar planteado: la diferencia entre ser testigo de un acto
que atenta contra la ley y delatar a un conciudadano.
La rebelión de Atlas, cuyo título original es Atlas Shrugged,1 es una novela de Ayn Rand publicada en Estados Unidos
en 1957. El tema básico de la novela es, según su autora, no el
asesinato del cuerpo de un hombre, sino el asesinato – y el renacimiento
– del espíritu humano.