viernes, 15 de agosto de 2014

Facundo Manes - Usar el Cerebro - en la Oficina Publica Saludable


Resulta importante recordar que las neuronas se desarrollan a partir de un patrón genético dinámico moldeado por las exigencias y los estímulos del entorno. Imaginemos, por ejemplo, a un violinista. Mueve los dedos de la mano izquierda de manera intensa y precisa para ejecutar eficazmente su instrumento. El área del cerebro encargada del control motor elabora, para esto, mayor cantidad de conexiones neuronales. Esas conexiones permiten que el violinista mejore la destreza con el violín, y esos estímulos, a su vez, generan nuevas conexiones. Esto quiere decir que estamos frente a un sistema que se retroalimenta y produce, en este caso, un círculo virtuoso. Y, como contrapartida, frente a la carencia de estímulos, lo que se produce es un círculo vicioso. Si un chico no recibe suficiente estimulación intelectual, las vías o circuitos neuronales que tienen que eliminarse, no se eliminan, y las vías o circuitos neuronales que tienen que quedar, no quedan.

 Extracto de Usar el cerebro. Conocer nuestra mente para vivir mejor, de F. Manes y M. Niro (Del Zorzal/Planeta).

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1667630-facundo-manes-el-explorador
            https://www.youtube.com/watch?v=ixgaEUf_ONU

MEGA - Iluminación - Tubos Led en la Oficina Publica Saludable

MEGA - Iluminación - Oficinas 1 en la Oficina Publica Saludable

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Qué es una experiencia cumbre? en la Oficina Publica Saludable

¿Qué es una experiencia cumbre?


 
En varias entradas que realicé en el blog me he referido a la experiencia directa espiritual, la experiencia cumbre o peak o, cómo la llamó Jung, experiencia numinosa. Se trata de una experiencia que ha sido percibida por el ser humano desde tiempos inmemoriales y que contínuamente, aunque a veces en forma metafórica o con imaginería es nombrada en la mayoría (sino en todos) los escritos religiosos a lo largo de la historia. Sin embargo, fue científicamente estudiada y definida de manera sistemática, por vez primera, por el psicólogo humanista Abraham Maslow.
Se trata de una experiencia tan importante y transcendente no sólo para quien tiene el infinito privilegio de tenerla sino para el mundo todo, que intentaré dar una definición basándome en lo realizado por este notable psicólogo. Estoy convencido de que promover la realización de esta experiencia en la gente, en mi caso mediante su difusión para que cada uno encare un proceso de búsqueda y desarrolle algún tipo de trabajo interior, sea de la escuela que sea, puede ser la llave para que todo en este mundo mejore y podamos cada día más actuar en armonía con nuestras posibilidades humanas sin que por ello actuemos en desmedro del prójimo. Como decía Krishnamurti, creo fehacientemente que la verdadera revolución en este mundo es revolucionarse y es por eso que tanto hablo de este tipo de experiencias que a continuación trataré de definir y describir.
Abraham Maslow en su libro Religions, Values, and Peak Experiences (1964) definió como experiencia cumbre: “un estado de unidad con características místicas; una experiencia en la que el tiempo tiende a desvanecerse y el sentimiento que sobrecoge hace parecer que todas las necesidades se hallan colmadas”. Con esta definición quedan descriptos ciertos estados transpersonales y extaticos, caracterizados por la unificación, armonización e interconexión que percibe el experimentador quien se abre a la revelación de lo inefable del ser. Se trata de toda una categoría de experiencias místicas caracterizadas por la disolución de las fronteras personales y la sensación de ser uno con otras personas, con la naturaleza, con todo el universo y (tal vez) con eso que muchas religiones llaman Dios, sin definirlo debidamente.
En sus escritos, Maslow critica duramente a la posición tradicional de la psiquiatría occidental, la que sostiene que estas experiencias son síntoma de la enfermedad mental. Maslow demostró sin lugar a dudas que las experiencias cumbre ocurren en personas normales y bien adaptadas. También observó que si se les permite completarse naturalmente es común que resulten en un mejor funcionamiento en el mundo y que conduzcan a lo que él llamó “la autorrealización”: una mayor capacidad para expresar el propio potencial creativo. El psiquiatra e investigador de la conciencia Walter Pahnke desarrolló una lista de las características básicas de una experiencia cumbre, basándose en el trabajo de Abraham Maslow. Utilizó el siguiente criterio para describir este estado de la mente:
  • Unidad (interna y externa)
  • Una fuerte emoción positiva
  • La trascendencia a las categorías espacio y tiempo
  • Sentido de lo sagrado (numinosidad)
  • Naturaleza paradójica
  • Objetividad y realidad de las percepciones obtenidas
  • Inefabilidad
  • Efectos posteriores positivos

Más recientemente y luego de estudiar las tradiciones de oriente, con especial énfasis en el budismo, Robert Gimello de la Universidad de Notre Dame (y ex de Harvard), realizó una clasificación mas exhaustiva de las experiencias místicas.
  • La sensación de Unidad y consecuente disolución o pérdida del “ego”.
  • La pérdida del sentido del tiempo y del espacio.
  • La sensación de contacto con lo Sagrado o lo Numinoso, como aquello con lo que conecta el místico y se presenta como factor esencial persistente en el mundo religioso.
  • La sensación de objetividad y de realidad profunda. El místico fiable no es el psicótico que ha perdido contacto con la realidad. Al contrario, está dotado de un fuerte sentido de lo común que le permite ser testimonio de la realidad más profunda tanto como de la realidad más concreta y aparente.
  • La cualidad noética, o sensación de la intuición de verdades profundas al margen del intelecto discursivo. Es una sensación realista de inmediatez radical que va unida a la experiencia mística. Así ha sido vivida por místicos como Ignacio de Loyola, Bernardo de Claraval, Al-Gazzali, Ovidio, Rumi, Ibn Arabi, etc.
  • La superación del dualismo y de las contradicciones. Va más allá del principio de contradicción y del tercero excluido, llegando a la lógica transcendental de Hegel, o a la comprensión de la Tercera Fuerza de Gurdjieff, o a la coincidentia oppositorum de Nicolás de Cusa.
  • La pérdida del sentido de la causalidad.
  • Inefabilidad.
  • La sensación de profunda paz y alegría. Inmensa felicidad, coherencia y una armonía interna imperturbable. Pero lo que importa sobretodo es la perdurabilidad de un estado de conciencia superior a lo comúnmente vivido.
  • La percepción de Luz o Fuego. Es la experiencia literal de la iluminación. Lo describió Hildergard von Bingen, Teresa de Jesús, Jacob Böhme, Jacopone da Todi, etc.
  • Transitoriedad.
  • Cambio positivo de conducta. Es un criterio fundamental. Todas las grandes huellas de vida religiosa profunda llevan a los sujetos que los experimentan a un mundo interno más rico y una mejora de calidad en el mundo emocional.
Como esta lista y la anterior lo indican, un individuo que vive una experiencia cumbre tiene la sensación de sobreponerse a la fragmentación y división cuerpo/mente, y alcanza un estado de unidad y completud interna total que usualmente resulta muy curativo y benéfico. Trasciende también la distinción normal entre sujeto y objeto, y vive un estado extático de unión con la humanidad, la naturaleza, el cosmos y eso que algunos llaman como Dios. Está asociado a una fuerte alegría, felicidad, serenidad y paz.
Las personas que experimentan una conciencia mística de este tipo tienen la sensación de dejar la realidad ordinaria, en donde el espacio es tridimensional y el tiempo lineal para entrar en una zona mítica y sin tiempo donde ya no caben esas categorías. En este estado, la eternidad e infinitud pueden experimentarse en segundos del tiempo del reloj. Otra cualidad vivencial de la conciencia de la unidad es el sentido de numinosidad, un término que Carl Gustav Jung utilizaba para describir un profundo sentido de lo sagrado y lo santo que está asociado a ciertos procesos profundos de la psiquis.
La experiencia de lo numinoso nada tiene que ver con creencias religiosas previas o programas: es una percepción directa e inmediata de que se está ante algo que tiene una naturaleza divina y es totalmente diferente de nuestra percepción común del mundo de todos los días, de lo fenoménico. Las descripciones de estas experiencias están llenas de afirmaciones paradojales que violan las reglas básicas de la lógica. Es posible referirse a un estado místico diciendo que es como estar vacío de contenidos pero contenerlo todo. Ya que no presenta nada concreto, nada parece faltar, porque contiene a toda la existencia en potencia.
La persona que lo describa hablará de una completa ausencia del ego y dirá que su sentido de identidad estaba tan infinitamente expandido que contenía al universo entero. Otros podrán decir que se sintieron absolutamente insignificantes, sobrecogidos y humildes por la experiencia, pero guardan la sensación de un logro de dimensiones cósmicas, porque se sienten en cierta forma una nada, se perciben como conmensurables con lo que podría denominarse como Dios (o la totalidad).
Durante una experiencia mística tal vez se sienta que se accede al más alto conocimiento y sabiduría en cuestiones espirituales importantísimas. Por lo general esto no incluye información sobre el mundo material, aun que ciertos estados místicos han sido ocasionalmente una fuente de información válida que pudo utilizarse prácticamente. Es más usual tener una comprensión instantánea de la esencia de la existencia descrita por los Upanishads como conocer Eso, el conocimiento que brinda el conocimiento de todo lo demás. Este conocimiento de la verdadera naturaleza de la existencia se percibe en última instancia como mucho más real e importante que todas las teorías científicas o percepciones y conceptos de la vida cotidiana. La inefabilidad es un rasgo característico de este estado místico.
Es en verdad imposible describir a otros la naturaleza de estas experiencias, su profundo significado y su importancia, en especial a quienes nunca las han tenido. Casi todos los que relatan su experiencia mística se lamentan de la total ineficacia de las palabras para contarla. Quienes han tenido es te tipo de vivencia a menudo dicen que el lenguaje poético, aunque imperfecto, es el mejor vehículo para transmitir estos estados. Los versos in mortales de los grandes poetas trascendentales de Oriente, como Omar Khayyam, Rumi, Kabir, Mirabai, y Kahlil Gibrán, así como Hildegard von Bingen, William Blake, Rainer Maria Rilke y tantos otros así lo atestiguan. Si se permite que estas experiencias sigan su curso, es probable que ejerzan una influencia profunda y duradera en el bienestar general de la persona, su escala de valores y sus estrategias y estilos de vida. Suelen producir una mejora de la salud emocional y física, una mayor apreciación de la vida y una acritud más amorosa, tolerante y honesta hacia los demás seres humanos. Son capaces de reducir drásticamente la agresividad, la intolerancia, los impulsos irracionales y las ambiciones poco realistas.
Hay ciertas situaciones en la vida que son especialmente capaces de producir una experiencia cumbre. En muchos casos, la disolución del ego se da cuando uno se ve sobrepasado por la percepción de algo exquisita mente bello. Esto suele ocurrir con la naturaleza: al bucear en jardines de coral, navegar en el océano o en una balsa por los rápidos de un río, acampar en el desierto, escalar montañas elevadas, andar en globo o practicar el aladeltismo, por ejemplo. Varios astronautas han tenido experiencias de este tipo durante los vuelos a la luna y al orbitar la tierra. Otra fuente importante de experiencias cumbre la constituye el arte inspirado; en este caso, el arrobamiento místico puede ser experimentado tanto por el artista que crea o interpreta, como por el admirador sensible.
Muchas experiencias de conciencia de la unidad han sido inspiradas por el esplendor de monumentos como las pirámides egipcias, los templos hindúes, las catedrales góticas, las mezquitas musulmanas y el Taj Mahal; así como por música, pinturas o esculturas. El amor, el romance y el éxtasis erótico también disparan con frecuencia poderosas sensaciones de unidad con el todo. Lo mismo puede suceder cuando uno queda absorbido por la mirada de un bebe. Quizás resulte asombroso que las experiencias cumbres también se den en entrenamientos rigurosos y encuentros competitivos. Michael Murphy y Rhea White han brindado ejemplos sorprendentes de tales estados en su libro The Phychic Side of Sports. Recuerdo un capítulo de Animatrix donde un corredor se sale de la Matrix (trasciende su ego diría yo) mercer a su extremo esfuerzo.
Considerando que las experiencias cumbres son positivas y están llenas de posibilidades, puede resultar desconcertante que se conviertan en un motivo de crisis espiritual. La razón principal para tales complicaciones es que la cultura occidental en realidad no tiene una comprensión cabal de los estados alterados no ordinarios de conciencia. Como consecuencia, somos incapaces de reconocer el valor de estas experiencias, de aceptarlas y de contener a quienes las viven. Por eso es tan importante predicar a favor de semejante apertura.
La actitud que predomina en la psiquiatría tradicional y en el público en general es que cualquier desviación de la percepción y la comprensión común de la realidad es patológica. Nada más lejos de la verdad. Sin embargo, en estas circunstancias, un occidental promedio que atraviesa un estado místico tenderá a cuestionar su salud mental y a resistir lo que experimenta. Los parientes y amigos probablemente apoyarán tal actitud y sugerirán que se recurra a la ayuda psiquiátrica. Mucha gente en el medio de una experiencia cumbre ha sido enviada a un psiquiatra, que le diagnosticó una patología, interrumpió la experiencia con medicación supresiva y tranquilizantes y le adjudicó el rol de paciente psiquiátrico de por vida. Craso error.
Digamos que tienes una experiencia de la luz interior, cegadora, extática, que hace estallar tu mente.
La experiencia es directa e inmediata, pero entonces sales de ella y quieres contárla a otro, o quizás simplemente quieres contártela a vos mismo. La forma en que interpretes esta experiencia determinará como la harás encajar en tu vida, como la compartirás con el mundo y como será tu futura relación con está luz que puede cambiar tu vida de manera total y definitiva.

Fuente: http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2008/08/19/experiencia-cumbre-3/

No te pagan por trabajar, sino por tener miedo” y la Oficina Publica Saludable

“No te pagan por trabajar, sino por tener miedo”: el éxito en la Generación Executive


“Tengo 50 años y un hijo de 17”. Las palabras con las que Jaume Gurt, director general de Infojobs, comenzó su intervención, subrayan de modo evidente que las prácticas empresariales están cambiando. Situar los aspectos personales por delante de los logros profesionales y el empleo en su disertación de términos como felicidad, emoción o vínculo señalan que algo se mueve en los discursos (y quizá en la forma de actuar) de las compañías.
Gurt presentó ayer en IE Business School el libro digital La Nueva Generación Executive, disponible en la página web del portal de empleo, en el que 15 directivos de empresas y asociaciones españolas como Tuenti, Atrápalo, Accenture o Softonic ofrecen las claves para “liderar el cambio necesario del mañana”.
El experto en liderazgo y desarrollo personal Robin Sharma, autor de El monje que vendió su Ferrari, quien firma el prólogo, pronunció ayer una conferencia en la que explicó algunas claves que cualquiera puede manejar y que sirven para desenvolvernos con éxito en este entorno fluido:
1. No te pagan por trabajar, te pagan por estar asustado. A todos nos gusta el confort, y eso es de lo más peligroso, porque los negocios se destruyen por la adicción a la comodidad. Si quieres conseguir mejores resultados que los demás no puedes vivir como los demás. Hay mucha gente adicta a la tecnología, a los sms, a mirar el smartphone cada dos por tres o a ver bailar a los gatos en Youtube. Te haces adicto a la distracción. Para lograr los resultados de los genios, tienes que vivir en el mismo ambiente en el que viven ellos. Tienes que sentirte continuamente incómodo, pensando lo que vas a hacer a continuación.
2. El viejo modelo de liderazgo está obsoleto. Cada uno de nosotros puede ser un líder, incluso la persona que contesta al teléfono en tu empresa. Si cada uno de los empleados de una firma dijera ‘tengo que ser líder en mi trabajo’, esa compañía sería imparable. Sin embargo, mucha gente actúa diciendo “no soy más que un empleado”. Tu ventaja competitiva número uno consiste en crear líderes (en todos los niveles de tu empresa) más rápido que tus competidores. Si no lo haces así, no serás un líder, sino un seguidor.
Robin Sharma junto a Jaume Gurt, director general de InfoJobs. (InfoJobs)Robin Sharma junto a Jaume Gurt, director general de InfoJobs. (InfoJobs)
3. Un trabajo sólo es un trabajo si lo ves como un trabajo. Nuestro comportamiento refleja nuestras creencias. Tu trabajo es un modo de expresar los valores que son importantes para ti, es un lugar de crecimiento y una oportunidad para transmitir tus valores a otros seres humanos. Las neuronas espejo en nuestro cerebro hacen que terminemos comportándonos como las personas con las que pasamos más tiempo.
4. El liderazgo tiene que ver con tres cosas: inspiración, influencia e impacto. Steve Jobs era un fanático de su trabajo, podía ser cruel y te amaba en una reunión y te odiaba en la siguiente, pero la gente que trabajó con él siempre decía que sus años en Apple fueron los mejores, porque él era alguien inspirador. Jobs era un fanático, y todos nosotros tenemos que serlo. No puedes tener un buen producto, un buen equipo o una predisposición aceptable, sino que debes tener los mejores. Tienes que convertirte en un fanático de tu empresa, de tus productos y de tu equipo. Tienes que poner todo tu empeño en construir una vida legendaria, no conformarte con lo normal. Eso fue lo que hizo Jobs, viendo su trabajo como una forma de arte, en lugar de pensar “oh, son las cinco de la tarde, es la happy hour”.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-01-29/no-te-pagan-por-trabajar-sino-por-tener-miedo-el-exito-en-la-generacion-executive_81959/

Taller de Apoyo al estudio de las Condiciones de Trabajo - Concurso Bialet Massé y Oficina Publica Saludable


 
Estimados, el Ministro de Trabajo tiene el placer de invitarlos al segundo Taller de Apoyo al estudio de las Condiciones de Trabajo  sobre “El trabajo como un derecho y el derecho del trabajo”.  El mismo estará a cargo del Dr. Rodolfo Capón Filas, Ex- Juez  de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y el Dr. Abel Mungi, Especialista en constitucionalismo social.

 Esta actividad forma parte de una serie de Talleres de apoyo para la Investigación enmarcado en la IV Edición del Concurso Bialet Massé. Le adjuntamos el cronograma de los mismos que estaremos desarrollando durante el corriente año.
 El taller se desarrollará el viernes de 15 de Agosto de corriente año a las 9 hs en la Subsecretaría de Negociación Colectiva del Sector Público, en el Salón "Dra. Liliana Moiso", ubicado en calle 56 N° 1.127 entre 17 y 18 de La Plata.
 Es una actividad libre y gratuita. Los cupos son limitados y para participar del mismo se deberá completar un formulario on-line .   
 Saludos cordiales
 
Concurso Bialet Massé
Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires
Calle 46 Nº 939, entre calles 13 y 14. 6to. Piso. La Plata (1900). Buenos Aires. Argentina.
Teléfono: (054) 0221-4275523
Más información en:  www.trabajo.gba.gov.ar
Seguinos en Facebook: Concurso Bialet Massé
 

15 citas de La corrosión del carácter, de Richard Sennett en la Oficina Publica Saludable

15 citas de La corrosión del carácter, de Richard Sennett

Siguiendo con la relectura de textos que me han gustado especialmente, tras el de Gary Hamel, hoy comparto diez citas de La Corrosión del carácter, un libro que he citado en varias ocasiones en este blog. En él Richard Sennett reflexiona sobre el derrumbe de un modelo de trabajo y vida profesional pegado a la carrera estable junto a una empresa. En mi familia lo he visto con mis propios ojos: una empresa para toda la vida en la generación que me precedió.

Sin embargo, en la sociedad contemporánea el trabajo, bajo una ¿lógica? presión por resultar eficaz y eficiente, ha convertido a la persona en un ser que “debe reinventarse cada día” para ser competitivo en ese entorno. Se le exige actitud, carácter innovador, flexibilidad, compromiso. Y al mismo tiempo cada vez parece más prescindible. Os dejo con estas quince citas precedidas por un pequeño comantario. Espero que no resulten muy deprimentes ;-)
Parece que todavía hay argumentos para no ver tantas diferencias entre unas personas y otras. Quienes están allá abajo tienen tiempo. Ironía, ¿no?
El tiempo es el único recurso del cual pueden disponer gratuitamente los que viven en el escalón más bajo de la sociedad.
Hablamos de construir confianza, pero ¿acaso las condiciones de la mayor parte de las empresas no son precisamente las peores para construirla?
La organización a corto plazo de las instituciones modernas limita la posibilidad de que madure la confianza informal.
Incertidumbre, innovación, ruptura, a por lo desconocido, el desafío empresarial. Pero, ¿así somos los humanos?
Según Schumpeter, la destrucción creativa, el pensamiento empresarial, requiere gente que se sienta cómoda sin calcular las consecuencias del cambio, o gente que no sepa qué ocurrirá a continuación. La mayoría, sin embargo, no se siente tranquila con los cambios que se producen de esta manera despreocupada y negligente.
Lo que hoy tiene de particular la incertidumbre es que existe sin la amenaza de un desastre histórico; y en cambio, está integrada en las prácticas cotidianas de un capitalismo vigoroso (…). La consigna “nada a largo plazo” desorienta la acción planificada, disuelve los vínculos de confianza y compromiso y separa la voluntad del comportamiento.
Una curiosa interpretación de la rutina que Sennett desarrolla con más profundidad en El Artesano, ese libro de cabecera para nuestro gremio.
La rutina puede degradar, pero también puede proteger; puede descomponer el trabajo, pero también componer una vida.
La repugnancia a la rutina burocrática y la búsqueda de la flexibilidad han producido nuevas estructuras de poder y control en lugar de crear las condiciones de liberación.
Coaching y más coaching, el gran negocio. Quizá porque las condiciones provocan primero la moderna enfermedad de la falta de sentido.
Desde el punto de vista operacional, todo es perfectamente claro; desde el punto de vista emocional, en cambio, terriblemente ilegible.
Riesgo y movimiento, acción como elemento consustancial de la sociedad contemporánea. No te mueves y fracasas. ¿Así de simple?
La cultura moderna del riesgo se caracteriza porque no moverse es sinónimo de fracaso, y la estabilidad parece casi una muerte en vida. Por lo tanto, el destino importa menos que el acto de partir. Inmensas fuerzas económicas y sociales dan forma a la insistencia de marcharse; el desorden de las instituciones, el sistema de producción flexible, realidades materiales que se hacen a la mar.
Contra el mantra del trabajo en equipo. Políticamente incorrecto, me temo.
La moderna ética del trabajo se centra en el trabajo en equipo. Celebra la sensibilidad de los demás; requiere “capacidades blandas”, como ser un buen oyente y estar dispuesto a cooperar; sobre todo, el trabajo en equipo hace hincapié en la capacidad de adaptación del equipo a las circunstancias. Trabajo en equipo es la ética que conviene a una economía política flexible (…). El trabajo en equipo es la práctica en grupo de la superficialidad degradante.
Un destino inevitable como justificación perfecta para eludir responsabilidades. Mientras tanto, el sistema continúa adelante con una parte que sufre más las consecuencias.
El director que declara que todos somos víctimas del tiempo y del espacio es tal vez la figura más astuta (…). Ha dominado el arte de ejercer el poder sin tener que presentarse como responsable; ha trascendido esa responsabilidad por sí mismo, poniendo los males del trabajo otra vez sobre los hombros de sus víctimas, que -vaya casualidad- trabajan para él.
El cambio múltiple e irreversibe, la actividad fragmentada, pueden ser cómodos para los nuevos amos del régimen, como la corte de Davos, pero pueden desorientar a los sirvientes del régimen.
Estas visiones de la narrativa, a veces llamadas “posmodernas”, reflejan, en efecto, la experiencia del tiempo en la moderna economía política. Un yo maleable, un collage de fragmentos que no cesa de devenir, siempre abierto a nuevas experiencias; éstas son precisamente las condiciones psicológicas apropiadas para la experiencia de trabajo a corto plazo, las instituciones flexibles y el riesgo constante.
La persona que se dedica al ejercicio de una profesión se plantea objetivos a largo plazo, criterios de comportamiento profesional y no profesional, y un sentido de la responsabilidad para su conducta.
La comunidad construida a partir de compartir disenso, bonita idea.
La concepción de comunidad como proceso se refleja más en los actuales estudios políticos de la democracia deliberativa, especialmente en el trabajo de Amy Guttman y Dennis Thompson, en el cual la expresión del desacuerdo, siempre en desarrollo, se considera que une a la gente más que la mera declaración de principios “correctos”.
Y para terminar, una pregunta seria y profunda: en este escenario empresarial, ¿quién me necesita?
«¿Quién me necesita?» es una cuestión de carácter que sufre un cambio radical en el capitalismo moderno. El sistema irradia indiferencia.
 Comentarios:
 Leemos en sintonia, colega. Hace algunos meses me zampé literalmente este libro y tenía pendiente un post para comentarlo. Pero te me has adelantado :-)
A mí me gustó muchísimo (pa’variar con Sennett). Me encanta su lectura profunda del impacto que tienen los lazos débiles y fuertes en el caracter de los individuos. Yo comparto una buena parte de sus críticas y dudas.
Se atreve a hablar de la importancia del compromiso mutuo, un concepto que parece devaluado en el reino de la flexibilidad = “Unos vínculos sólidos dependen de una asociación larga; en un plan más personal, dependen de una disposición a establecer compromisos con los demás” = “El lema “nada a largo plazo” significa moverse continuamente, no comprometerse y no sacrificarse” = “La “avidez de cambio” , el lema “nada a largo plazo” provoca una falta de “guías para el carácter”.
Por eso, “Una sociedad que intenta desregular a la vez el tiempo y el espacio” crea confusión. Es una amenaza o una oportunidad, según como lo vea cada cual. Pero esta nueva ética del trabajo que consiste en desmontar la “gratificación postergada” y los “propósitos duraderos” genera muchas dudas.
Me quedo con estas dos grandes preguntas de Sennett: 1) ¿es posible que la corrosión del carácter sea una consecuencia inevitable? 2) ¿cómo podrá la flexibilidad producir un ser humano más comprometido?
Y, sobre todo, con este desafío: “El problema al que nos enfrentamos es como organizar nuestra vida personal ahora, en un sistema que nos deja a la deriva: ¿cómo organizar una narrativa vital?”
Un saludo…

Fuente: http://blog.consultorartesano.com/2010/12/15-citas-de-la-corrosion-del-caracter-de-richard-sennett.html

  https://reliefweb.int/report/world/una-persona-del-01-mas-rico-contamina-mas-en-un-solo-dia-que-alguien-del-50-mas-pobre-en-todo-un-ano#:~...