miércoles, 10 de abril de 2013

Errores frecuentes en el proceso de selección y la Oficina Publica Saludable

 Por Jorge Mosqueira  | LA NACION
 
Suzanne Lucas es una periodista especializada en el área de Recursos Humanos quien, según se define, ha sido despedida de muchas corporaciones y las ha analizado, a partir de lo cual decidió escribir en distintos medios norteamericanos y sostener blogs referidos al tema. Entre su textos encontramos un título que, por sí mismo, llama la atención: Nada personal: por qué los selectores de personal no vuelven a comunicarse con usted. Esta pregunta promete introducirnos en un misterio que, a esta altura, parece ancestral. Alguien es citado como postulante a una búsqueda, llega a tener una entrevista en una consultora o en una empresa, y luego no tiene noticia alguna, aunque intente requerir información. Es una historia sin final, luego de despertar expectativas, ilusiones, replantearse nuevos proyectos de vida o cuestionarse lo vivido. Todo este paquete de imaginación brota a partir de aquella cita para conversar, es una puerta que se abre hacia un camino desconocido, generando una inquietud que no hace bien a nadie. Cualquier noticia sobre sus posibilidades de ingreso, aunque fuera negativa, es menos perjudicial que la incertidumbre de no saber qué pasó.
Luego de varios intentos de contacto con diversos reclutadores que rehuyeron a dar explicación, Suzanne Lucas pudo encontrar a un ex selector de personal que, curiosamente, pidió reserva de su nombre, como si fuera a develar los secretos profundos de una logia. El informante anónimo aporta elementos interesantes para entender -no para justificar- aquella ausencia de información a posteriori. Según él, la dificultad se inicia con los recortes en las áreas de selección de Recursos Humanos, agregándole nuevas tareas, a lo que se suma el método de medición por cantidad de días para cubrir una vacante. No importa del puesto que se trate. Puede ser tanto un portero como un especialista senior en tecnologías de la información. Las dificultades de encontrar la persona adecuada son diferentes, pero el estándar siempre es el mismo: una cantidad de días, que pueden ser alrededor de 45, desde que se aprueba el puesto hasta que el empleado es incorporado.
En el medio debe abrirse la búsqueda por distintos medios, hacer las entrevistas, confirmar las referencias, realizar los exámenes médicos de ingreso y, lo que es más decisivo, contar con tiempos que ya no dependen del selector. Obviamente, quien será responsable de la conducción del nuevo empleado debe conocerlo personalmente antes de incorporarlo a su equipo, pero en pocos casos los tiempos de dedicación igualan la urgencia con la que se hace la solicitud. En otras palabras, el demandante demora la entrevista de aprobación, argumentando que sus tiempos de trabajo no se lo permiten. Paralelamente, el selector debe cumplir con sus plazos, para no ser calificado negativamente.
No se ha agregado aquí una parte del proceso que es la más importante de todas y que también requiere una dedicación especial. Se trata del conocimiento del puesto, el contexto, los pares y las condiciones de trabajo, información elemental a la que no siempre el selector accede, por apuro o irresponsabilidad de las partes involucradas. En general se presume que seleccionar personal consiste en acertar con el corte adecuado (peceto, lomo, costillar, etcétera) en la carnicería más próxima. Por estas cuestiones se producen los grandes fracasos y, lo que es peor, se desatienden a quienes fueron postulantes, una de las formas más eficaces para edificar un merecido desprestigio en la imagen de la empresa..

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1570433-errores-frecuentes-en-el-proceso-de-seleccion

lunes, 8 de abril de 2013

Razones para Ser un Abogado Activo en las Redes Sociales

Cinco Importantes Razones para Ser un Abogado Activo en las Redes Sociales


1. Demostrar a otros que sabemos de algo y como es bien sabido, en esta profesión la reputación de saber de algo, la que se gana por ser considerado experto, es uno de los factores que más pesa en la selección de un profesional. Tener un blog y publicar de vez en cuando artículos difundiéndolos a través de las redes a aquellos contactos que pensemos pueda interesarles puede ser una buena forma de demostrar nuestro conocimiento. Participar en debates abiertos en Linkedin o tener publicado un perfil profesional que refleje bien nuestra experiencia y conocimientos, otras.
 

2. Aprender mejor algo y es que exponer nuestro conocimiento en las redes sociales nos exige estudiar, entender y expresar con absoluta corrección aquello de lo que hablamos. Publicar algo en el inmenso océano de internet debe producir a quién a ello se lanza, cuanto menos un cierto vértigo y para hacerlo debemos procurar tener a la prudencia por principal musa. Aquí no hay derechos de rectificación que valgan; aquí lo que se publica, perdura y por ende, puede difundirse con un efecto multiplicador incontrolable e irreversible.

3. Ampliar y mantener viva nuestra red de contactos. Las posibilidades de incluir en nuestra red de contactos personas nuevas a través de un encuentro personal es limitada, la de hacerlo a través de las redes virtuales, ilimitada, inmediata y sin coste.

4. Conocer la opinión de otros sobre algo que nos interesa. Las oportunidades que ofrecen las redes sociales para abrir debates y recabar opiniones por medio de encuestas son muy interesantes. Para esto, a mi me gusta utilizar la herramienta de debates de Linkedin y apoyarme en algunas de las muchas herramientas gratuitas disponibles para generar encuestas.

5. Publicitar un nuevo servicio u otro tipo de noticias que consideremos deban ser sabidas. Sin necesidad de llevar a cabo campañas de publicidad on line (aunque hay algunos despachos que ya las están realizando, patrocinando enlaces en Google, colgando en Youtube vídeos como muestra de su know-how en una materia o jurisdicción concreta o a través de la contratación de Google Adwords), la mayoría de las redes nos ofrecen herramientas que nos permiten difundir esas noticias, como los tablones de Facebook o Linkedin o el envío de un tweet.

En resumen, si aún no estás activo y has venido con las pilas recargadas tras las vacaciones, quizás sea un buen momento para pegarte un baño de redes sociales y disfrutar de las enormes posibilidades que ofrecen: no estar en ellas puede costarte mucho, mientras que estarlo, cuesta muy poco y te aseguro que, como mínimo, te aportará los cinco beneficios aquí citados.

Por María Jesús González Espejo
Blog Innovanza - Expansión.com

8 técnicas para domesticar un mal jefe y la Oficina Publica Saludable

Los empleados no tienen que sufrir bajo la tiranía de un mal jefe. Expertos en gestión dicen que los empleados poseen el poder para suavizar los bordes afilados de un mal jefe. Aquí hay ocho tácticas para hacer un jefe malo más soportable.
Si usted es una de las muchas almas desafortunadas que informa de un mal jefe, usted puede pensar que su única opción es encontrar un nuevo trabajo o seguir adoptando las porquerías de su corporativo Calígula.
De hecho, los empleados no tienen que sufrir las humillaciones que muchos malos jefes crear, si hubo abuso verbal, microgestión o tener que ocultar los errores de su jefe inepto, por nombrar sólo algunos. Expertos en gestión dicen que los empleados tienen mucho más poder domesticar a un jefe malo de lo que creen.
El intento de suavizar las aristas agudas de un mal jefe es una maniobra política, dice Bob Hewes, socio senior de desarrollo de liderazgo de firma Grupo Camden Consulting. Debido a que pasamos muchas de nuestras horas de vigilia en el trabajo y porque nuestra relación con nuestro jefe es una de nuestras relaciones más fundamentales fuera de la familia, es de nuestro mayor interés tratar de hacer que funcione.
"Tener que [la relación] funcione mejor hace que todos sean más exitosos", dice Hewes. Es más, añade, "saber cómo trabajar con personas difíciles te hace un mejor empleado y el gerente."
A través de refuerzo positivo, los mecanismos formales de retroalimentación de recursos humanos y las conversaciones directas con el jefe, los empleados pueden reformar y perfeccionar uno malo. Aquí hay ocho consejos para hacer un jefe malo más soportable.
1. Deje de reforzar la mala conducta del jefe. Consultor de gestión, Aubrey Daniels dice que los empleados a menudo inadvertidamente refuerzan la conducta de un jefe malo. Por ejemplo, si el jefe le gusta hacer "subidos de tono", bromea, los empleados refuerzan este comportamiento cuando se ríen de sus chistes, dice Daniels.
A veces los jefes hacen comentarios inapropiados a obtener un aumento de los empleados, por lo que si el jefe dice algo que te ofende, lo que demuestra que el jefe se le fomentará su comportamiento, añade Daniels.
Lo mejor que puedes hacer es ignorar los comentarios que asco. "Ignorando quita un refuerzo, y de esta manera disminuye ese comportamiento", dice Daniels.
2. Fomentar un comportamiento positivo. Ignorar el mal comportamiento de su jefe es un paso más para conseguir limpiar su acto. De igual importancia es reconocer que el comportamiento positivo reemplazó a uno negativo.
"Si usted acaba de pasar por alto el mal comportamiento, ella puede desaparecer, pero la probabilidad de que otro mal comportamiento tiene su lugar es alta, porque hay maneras más equivocadas de hacer las cosas de manera correcta", dice Daniels, quien también es el autor de Trayendo lo mejor de la gente. "Hay que perdonar y olvidar las cosas que el jefe hizo si ahora hacer algo que es más acorde con lo que te gusta. Hay que dejar que el jefe sabe. Su mejora debe ser reconocida de alguna manera. Esa es la clave del cambio. "
3. Muéstrele a su jefe un poco de empatía. Si usted recibe poco reconocimiento de su jefe, imagínese cuánto menos aprecio (y el dolor aún más) que pueda estar recibiendo de su manager. Él desafortunadamente puede replicar el estilo de gerencia contraproducente con usted en que su jefe emplea con él.
¿O tal vez su estilo de gerencia se deriva de un matrimonio en ruinas, problemas financieros o de niños con problemas? Puede estar trayendo tensiones personales al lugar de trabajo, dice Jim Finkelstein, director ejecutivo de la organización FutureSense consultoría de desarrollo y autor del fusible: Entendiendo el Trabajo Cogenerational Nuevo.
 ¿Cómo lidiar con un mal jefe?

"Cuando hacemos intervenciones, tratamos de entender por qué el individuo se comporta de cierta manera", dice. "Un poco de empatía puede redirigir el mal comportamiento en la cooperación".
Finkelstein aconseja a los empleados delicadamente pero directamente acercarse al jefe para averiguar por qué está en el camino de la guerra. Un empleado podría decir a su jefe: "Usted parece muy estresado. ¿Hay algo que te molesta en que puedo ayudarte? "
El jefe sólo podría responder, dice Finkelstein, "Me alegro de que me preguntaras. Sólo ten paciencia conmigo. Estoy pasando por un momento difícil".
Si el empleado se siente particularmente valeroso, podría abordar una de las diatribas recientes del jefe preguntando: "¿Hay alguna razón por la que desaparece de todos nosotros? ¿Puedo sugerir una forma diferente de manejar esa situación en el futuro?"
4. Busque personas que se lleven bien con su jefe. Es probable que, al menos una persona en su organización considere que su jefe es agradable. Esta persona puede ser un compañero de su equipo o un colega a nivel gerencial de su jefe. Finkelstein recomienda la identificación de esta persona para saber lo que te pierdes.
"Vea a alguien que sea un compañero de su jefe", dice. "Dile: 'Veo que se lleva bien con Jane. Realmente estoy luchando con ella. ¿Puedo conseguir un poco de asesoramiento de usted en cómo acercarme a ella?"
Hewes Camden Consulting asesora a los empleados preguntarle a alguien de su confianza para observar cómo interactúan con su jefe y darles información sobre su interacción. "Estás tratando de obtener algunas ideas imparciales de alguien que no está unido a sus emociones", dice. "Si puedes conseguir algunas ideas de cosas que puedes ajustar, que ayude a mejorar la relación".
5. Atender las diferencias estilísticas. Obtener información sobre las interacciones de su jefe con la colega de confianza puede ayudar a identificar las diferencias estilísticas que pueden ser la causa de su conflicto. Por ejemplo, si su jefe está orientado hacia los resultados mientras está orientada a los procesos, los conflictos están obligados a acarrear.
Hewes dice identificar a su jefe de gestión de MO y se centran en darle lo que quiere. Si ella quiere resultados, da sus resultados. No piense en cómo usted los consigue. La mejor manera de saber lo que su jefe quiere es preguntarle directamente para recibir retroalimentación sobre cómo prefiere la información y las ideas será presentada.
6. Encuentra una cosa, cualquier cosa, que pueda apreciar sobre su jefe. Tu jefe puede ser un cerdo, pero también puede tener una gran habilidad para prever los riesgos y desafíos. Encontrar algo de calidad que realmente aprecia en su jefe es "la ayuda a mantenerse en el juego más largo", dice Hewes, incluso si usted está simplemente esperando su momento hasta conseguir un trabajo mejor.
Felicite a su jefe en esa cualidad que aprecias podría ayudar a suavizar su exoesqueleto. Sólo asegúrese de que el elogio sea sincero, como los jefes difíciles no suelen ser receptivos a la adulación, de acuerdo con Hewes.
Mostrarle a su jefe cierta apreciación puede ser un cambio de bienvenida para ella, especialmente si experimenta poco aprecio de su jefe o en casa. También refuerza el comportamiento positivo.
7. Consiga la ayuda de sus compañeros. Si sus compañeros de trabajo se sienten de la misma manera como usted acerca de su jefe, se puede trabajar en conjunto para cambiar su comportamiento, dice Daniels, el psicólogo. Antes de una reunión en la que el jefe podría debutar una nueva broma de mal gusto, usted y sus compañeros de trabajo no podría estar de acuerdo en reconocer su jocosidad. Si nadie responde a sus travesuras, su comportamiento es probable que cambie un montón más rápido que si sólo una persona no reacciona, toma nota de Daniels. "Es increíble lo rápido que trabaja esta [táctica]", dice.
8. Tome ventaja de los mecanismos formales de retroalimentación de recursos humanos. Muchas organizaciones realizan rutinariamente encuestas a los empleados de compromiso y opiniones de los 360 gerentes, dice Finkelstein. Si usted trabaja en una organización, dice, "usted tiene la oportunidad perfecta para expresarse. Si una organización ha tomado la iniciativa suficiente para buscar la entrada, déselo. Ese es su poder".

Fuente: IDG - http://cxo-community.com/articulos/blogs/blogs-carrera-profesional/5405-8-tecnicas-para-domesticar-un-mal-jefe.html

viernes, 5 de abril de 2013

¿Cómo Motivar a los Abogados? y la Oficina Publica Saludable

¿Cómo Motivar a los Abogados?

La motivación es la causa, la energía y el impulso que nos lleva a la consecución de algo que anhelamos. Compuesta por diversos resortes que permiten dirigir nuestra conducta hacía un objetivo, la motivación constituye, por definición, un medio para la consecución de un fin. En el marco de la empresa, la motivación del sujeto facilita el esfuerzo colectivo orientado a la consecución de los objetivos sociales, empujándolo a la búsqueda permanente de mejores situaciones a fin de realizarse profesional y personalmente en el grupo en el que su acción cobra significado.

Por lo tanto, la motivación constituye un elemento fundamental en la administración y gestión de personal, ya que es la responsable de la puesta en marcha el ciclo motivación-productividad-éxito económico, el cual tiende a retroalimentarse constantemente. Por el contrario, sin motivación, llega la frustración y el bajo rendimiento de los trabajadores, de manera que el ciclo funciona a la inversa y el trabajo queda huérfano de la mínima productividad y los servicios ofrecidos desprovistos de la calidad esperada. En este escenario, la organización tendrá una desventaja competitiva de primer orden de consecuencias más que previsibles.

Sin embargo, como reconocen todos los expertos, no existe un enfoque estándar para motivar a los profesionales y empleados, dependiendo la motivación de múltiples factores tales como la personalidad y perfil del individuo (edad, cultura, experiencias previas, grado de autoestima, etc...), el grado de satisfacción de sus necesidades, sus aspiraciones y habilidades, sin olvidar algo tan complejo como su grado de compromiso con el proyecto. Incluso la propia generación a la que pertenece el empleado puede hacer, y de hecho lo hace, que sus aspiraciones y necesidades cambien.

En los despachos de abogados la importancia de la motivación se duplica, ya que el capital o activo básico de los mismos es el conocimiento intensivo que aportan sus profesionales, por lo que en todo punto será vital para la pervivencia y desarrollo de la firma disponer de unos profesionales adecuadamente motivados. Para complicar más el asunto, el entorno en el que se desarrolla la abogacía (con factores tales como horarios y jornadas extenuantes, máxima exigencia y entrega, etc...) hace que el perfil del abogado sea diferente al del trabajador "medio", ya que aquel se caracteriza por su autonomía, por su predisposición a afrontar retos y por estar orientado al éxito y al crecimiento permanente.

Partiendo de este perfil, C. Bell (How to create a High Performance Training Unit), estableció los siguientes mantenedores de la motivación entre los profesionales:

1º.- Proporcionar metas claras.

2º.- Dar información de retorno rápida (feedback).

3º.- Recompensar prontamente la actuación.

4º.- Tratarlos como a triunfadores.

5º.- Hacerles intervenir en la toma de decisiones.

6º.- Solicitar sus opiniones con frecuencia.

7º.- Proporcionarles autonomía en el trabajo.

8º.- Responsabilizarlos de los resultados.

9º. Tolerar la impaciencia.

10º.- Brindar oportunidades de trabajo variadas.

11º.- Mantenerlos al corriente de próximas metas exigentes.

Con esta difícil tesitura, serán los directivos (socios directores o gerentes) con la ayuda de los responsables de recursos humanos, quienes deberán dedicar el tiempo y el presupuesto suficiente para convertir la motivación de los abogados en una prioridad de primer orden en la estrategia del despacho. Para ello, los estudios realizados sobre motivación recomiendan  tanto el establecimiento de un sistema de selección o reclutamiento como de  evaluación y gestión del rendimiento,  a fin de que los profesionales conozcan las expectativas y los objetivos. Este sistema, deberá garantizar la aplicación de los recursos necesarios y el correspondiente feedback.

En todo caso, siempre sin olvidar este perfil especial de todo abogado, la dirección deberá construir e instaurar un modelo motivacional en el que en primer lugar se garantice a todos los miembros del colectivo una serie de medidas generales relacionadas con el entorno tales como una adecuada remuneración, un buen ambiente laboral, medidas de flexibilidad de horario y descansos, formación continúa, incentivos y la inversión tecnológica permanente en herramientas que faciliten el trabajo. Ahora bien, establecidas estas normas generales, es fundamental que, analizando el perfil particular de cada profesional con la vista puesta en los "mantenedores de la motivación" antes reseñados y con los objetivos de la firma bien claros, se implementen factores de satisfacción o medidas personalizadas que garanticen y fomenten retos constantes para que el profesional despliegue sus habilidades en una atmósfera de desafío continuo cuyo logro le permita una progresión escalonada dentro del despacho, puesto que no hay nada que contribuya tanto a la propia estima y satisfacción del profesional que la posibilidad de reconocer su valía a través de la consecución de objetivos que representan retos o desafíos basados en un nivel de rendimiento elevados y que, a su vez, sirvan de índices fidedignos para evaluar su progresión. De esta forma, el abogado no sólo estará motivado, sino que se mantendrá motivado por la responsabilidad y confianza que se le otorga y por la seguridad que conlleva conocer los diversos escalones de su trayectoria profesional.

Ahora bien, en este proceso el papel del líder es primordial, ya que será el responsable no solo de establecer las metas y transmitir al abogado la vinculación de estas en los objetivos del despacho (su importancia y razón de ser), sino que deberá establecer el nivel de los desafíos a fijar en cada momento (a través de la asignación de asuntos), animando y criticando el trabajo realizado, sabiendo reconocer el talento y la valía, y siempre con ánimo de mejorar el proceder del profesional.  En este proceso, el líder deberá evitar caer en los dos defectos clásicos de la motivación: valorar sin responsabilizar y responsabilizar sin valorar.

Por otro lado, mediante un empleo adecuado de las herramientas de comunicación interna, los líderes deberán inculcar a sus profesionales una conciencia de orgullo por pertenecer al despacho.

Para concluir, señalar que el líder nunca deberá olvidar de ocuparse y preocuparse de los abogados no solo como profesionales y sino como personas que tienen sus deseos, ilusiones y anhelos.

Por Óscar Fernández León
Fuente: Legaltoday.com


Fuente:http://www.abogados.com.ar/como-motivar-a-los-abogados/9511

jueves, 4 de abril de 2013

Para la CEO de Yahoo! es mejor trabajar cara a cara y la Oficina Publica Saludable

Por Jorge Mosqueira  | LA NACION

Es, en principio, desconcertante que la flamante CEO de Yahoo!, Marissa Mayer, haya decidido eliminar el teletrabajo en una de las empresas más notorias de Internet. Su CV incluye una exitosa trayectoria en Google, donde tampoco los empleados trabajan en sus casas, sino que concurren a un lugar común, repleto de atracciones y libertades, invirtiendo los términos de la ecuación. Algo así como crear un ambiente donde cada uno se sienta como en su casa, excepto aquello de andar ambulando y sentarse frente a la computadora en pijama.


Marissa Mayer tiene otros antecedentes que la ubican en una posición bastante poco convencional, a pesar de ser considerada una súper geek (fanática de las nuevas tecnologías) de 37 años. Basta señalar alguna de sus declaraciones: "No creo que el agotamiento ocurra por la falta de sueño o por no hacer suficientes comidas adecuadas. Creo que el agotamiento proviene del resentimiento. Es posible que trabajes demasiado, pero tienes que descubrir qué es lo que necesitas realmente para mantenerte activo, con energía, para no volverte resentido".
Para algunos, la eliminación del teletrabajo en su compañía significa un retroceso, pero el comunicado que difundió Mayer a través de la responsable de Recursos Humanos, Jackie Resses, intenta explicar los fundamentos: "La comunicación y la colaboración son fundamentales, así que debemos trabajar codo con codo, y por este motivo es crítico que estemos físicamente en la oficina. Algunas de las mejores decisiones se toman en las cafeterías o por los pasillos. Velocidad y calidad se sacrifican a menudo cuando trabajamos desde casa. Necesitamos ser un solo Yahoo! Eso empieza estando físicamente juntos".
Tal parece que, hasta ahora, la nueva CEO no se equivoca en sus decisiones, porque desde que asumió su función, a mediados de 2012, la compañía logró incrementar sus ingresos un 0,04% más que en el año anterior, luego de cuatro años sin crecimiento. Entre otras medidas desechó activos para aumentar la liquidez y se desprendió de más de 2000 empleados.
La suspensión del teletrabajo, en una empresa como Yahoo! y decidida por una CEO de 37 años, debería descartar el prejuicio de que se trata de un viejo reflejo de modalidad de producción, inspirado en las prácticas taylorianas de principios del siglo XX. Todo lo cibernético está inmediatamente teñido de modernidad y actualización, más allá de los resultados.
Una de las interpretaciones es que el teletrabajo se situó pensando más en el empleado que en el empleador. Es cuestión de sacar cuentas, pero las razones de Mayer no dejan de ser atendibles y se refieren a la comunicación. Curiosamente, hay una revaloración de las conversaciones de pasillo y las charlas de café, colocándolas como medio eficaz para generar nuevas ideas y trabajo en equipo -codo a codo, como dice el comunicado-, esto es, lugares específicos donde el simple hablar de uno con el otro es una tecnología imprescindible que lleva muchos siglos de vigencia.
Sugiere, por lo tanto, que la relación personal, físicamente presente, tiene una riqueza que queda abrumada, en el sentido original del término, por las nuevas tecnologías y, por lo tanto, desplazadas. Una vez más, nos enfrentamos a un problema que no tiene nada de simple. La opción del teletrabajo depende de los objetivos y las actividades de cada posición en la totalidad de la empresa, donde aquellos, los objetivos, deben estar sintonizados casi a la perfección..

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1568404-para-la-ceo-de-yahoo-es-mejor-trabajar-cara-a-cara

Ser un tiburón y la Oficina Publica Saludable!!!!

Ser un tiburón


Estoy dando clases a jóvenes en el máster de acceso de la facultad de derecho de Esade y, como siempre, les digo que para progresar como abogado del siglo XXI tienen que añadir, como parte de su profesión y no como un extra, la parte de gestión. Insisto en que es importante que se formen y complementen sus habilidades en el ámbito del liderazgo, desarrollo de negocio, comunicación y finanzas. Y creo que les doy un buen consejo.

Desconocen el mundo que se van a encontrar en los despachos aunque sí saben que son entornos altamente competitivos. La competitividad, en sí misma, no es mala. Pero esto me ha hecho reflexionar sobre qué tipo de competitividad existe a día de hoy en en los despachos. La verdad es que con los tiempos que corren, llegar a las horas facturables se ha convertido en un reto diario y los socios y abogados reciben una gran presión que, sin duda, revierte en equipos más tensionados.

O sea, que la situación no favorece un ambiente relajado y distendido pero... ¿Hay que ser un tiburón para progresar en las grandes firmas?, ¿cómo es el abogado de éxito?. Me gustaría poder afirmar que los tiburones, entendiendo como tiburón aquella persona de pocos escrúpulos que no duda en comerse a quien sea o  la generación (de negocio)  de quien sea para poder progresar, no son el perfil de éxito de los despachos. Aún así, y siendo honesta, creo que el perfil de tiburón existe en los despachos y que, si son tiburones facturadores, se hace poco en las firmas para reconducir este perfil. No crean equipo, ni buen ambiente, ni tan siquiera firma. Son extremadamente exigentes con su gente, poco tolerantes, los éxitos son suyos, los errores de otros y sólo existe una manera de hacer las cosas: la suya. Seguro que muchos reconocen estos perfiles y seguro que algunos de éstos han tenido una carrera rápida en sus firmas.

Pero ¿es la abogacía un entorno habitual de tiburones?, ¿más que otros entornos empresariales competitivos? Creo que la abogacía española no lo es tanto como otras, en especial, la americana, pero también es cierto que la crisis ha generado una tolerancia en estos perfiles tan agresivos  capaces de cumplir sus objetivos a toda costa, especialmente los de facturación.

No creo que el perfil del tiburón sea bueno a largo plazo, me resisto a pensar que una firma es sólo una cuenta de explotación. Pero si bien es verdad que las épocas de bonanzas permiten mostrar la cara amable a todo el mundo, en las épocas de recesión es donde realmente se demuestra cómo se es. Y aquí topamos de nuevo con los valores y con lo que sí son las firmas de verdad, o por lo menos, lo que yo creo que deberían ser.

La experiencia me ha enseñado que las firmas son las personas que la forman y la actitud y comportamiento de sus socios. Éstos se convierten en modelos para sus asociados y juniors y, con el tiempo, aquellos aspectos que más se valoren y en los que se ponga el énfasis, serán los cimientos sobre los que se construirán los nuevos abogados.

La abogacía es generosa en su concepción como profesión, tiene mucho de oficio, en el que el maestro forma a su aprendiz. Pero ahora no sólo hay que formarlos en aspectos técnicos, si no que va mucho más allá: hay que compartir habilidades, formarlos como gestores y a ser posibles como líderes e influenciadores. La profesión es mucho más compleja y completa y la coyuntura difícil, pero no más difícil que para otros sectores.

Es verdad que la profesión que salga de esta crisis saldrá reforzada, sobre todo en la parte de gestión, pero espero que no salga resentida en otros aspectos como el de los valores. Espero que esas ganas de facturar no nos conviertan a todos en más tiburones y progresar en una firma no tenga sólo que ver con criterios de la cuenta de explotación. Eso no quita que estén ahí, ojo, pero que no sea sólo eso lo que se valore.

Los equipos de alto rendimiento son los que son un equipo de verdad, y eso sólo se consigue en equipos bien avenidos. Los valores son rentables, muy rentables, especialmente a largo plazo y consiguen que las firmas sean algo más que números. Los clientes lo perciben y prefieren integrar a sus abogados externos como parte de su equipo. En definitiva, son organizaciones que se necesitan para conseguir un éxito común y esto, siempre es más fácil cuando las personas comparten algo más que horas facturables.

Por Eugenia Navarro
Blog "Fuera de la Ley" - Blog Expansion.com


Fuente: http://www.abogados.com.ar/ser-un-tiburon/11958

  https://reliefweb.int/report/world/una-persona-del-01-mas-rico-contamina-mas-en-un-solo-dia-que-alguien-del-50-mas-pobre-en-todo-un-ano#:~...